Chamorro prometió 30.000 euros para el Festival de Cine pero no los aprueba
El vicealcalde alega recortes en el presupuesto de un certamen que sólo se ha celebrado dos veces, una en 1984 y otra el año pasado, cuando se retomó la idea

Imagen de familia de los premiados durante la gala de clausura de la edición del 2009.
León lleva veintiséis años persiguiendo la celebración de un festival cinematográfico estable y de calidad, pero hasta ahora una serie de hechos lo han venido impidiendo y obstaculizando. El Festival de Cine Histórico de León celebró su primera edición en 1984, durante las Fiestas de San Juan y San Pedro y con un gran éxito de público, así que a lo largo de las décadas siguientes se pretendió retomar aquella iniciativa aunque sin éxito dada la falta de apoyo municipal.
Los intentos de uno de aquellos primeros organizadores, Rafael García Loza, junto con el realizador leonés Tomás Martínez Antolín, acabó dando sus frutos el año pasado, cuando se celebró el llamado «primer Festival de Televisión y Cine Histórico Reino de León» entre el 16 y el 23 de mayo en diferentes espacios de la ciudad, y en el que se llegaron a proyectar unas 150 películas. La Concejalía de Cultura Leonesa que entonces dirigía Abel Pardo concedió al certamen 100.000 euros, Caja España 50.000, y el resto del presupuesto -”hasta llegar a la nada despreciable cantidad de los 290.000 euros finales-”, diversos patrocinadores.
Con la salida de Pardo del equipo de gobierno municipal y su sustitución en la Concejalía por el vicealcalde Javier Chamorro, el reto de mantener la continuidad del evento se mantuvo, aunque el vicealcalde ya avisó en aquel momento de los más que posibles recortes que podría sufrir el certamen. El tiempo ha pasado, el Ayuntamiento no ha confirmado nada y la iniciativa corre todo el riesgo de quedarse, como tantas otras, en una única edición.
En declaraciones a este periódico, Javier Chamorro comentaba ayer que, dada la situación de crisis actual, el recorte del presupuesto que podría dedicarse al festival es obligatorio, con lo que sólo dispondría, en el mejor de los casos, de 30.000 euros para su celebración. «Habría que ver si con esta cantidad se puede organizar el certamen».
Ante estas palabras, el documentalista Tomás Martínez respondía ayer que entendía perfectamente que hubiera restricciones, y que, si sólo se dispone de esa cantidad, la asociación que preside, Asle, lo organizaría «de una manera más humilde, no con el nivel del año pasado, pero igualmente digna». «Ya sabíamos que contaríamos con menos dinero, pero es que desde el Ayuntamiento, a estas alturas, aún no se nos ha llamado para firmar nada. Y nosotros, como mínimo, deberíamos disponer de dos o tres meses para poder organizarlo».
Dos proyectos distintos. Otro problema añadido este año ha sido la «ruptura de relaciones» entre los dos organizadores del festival por recíprocas acusaciones de incumplimiento de contrato, hecho que ha motivado que el vicealcalde tenga, sobre su mesa, dos proyectos diferentes.
«En caso de que finalmente decidiéramos llevarlo a cabo, optaríamos por la asociación leonesa» (es decir, la que preside Martínez), aclaró Chamorro.