El invento del maligno
Sacedón
Si usted no se ha enterado, le resumo la historia. Un equipo de Telecinco acudió a Sacedón, en Guadalajara, a cubrir los encierros taurinos de esa localidad. Los de la tele no iban solos, sino acompañando a un grupo de activistas antitaurinos; Igualdad animal, se llama el grupo de marras. Una vez en el pueblo, los de Igualdad Animal desplegaron una pancarta contra las fiestas taurinas. La gente del pueblo se encrespó y la tomó contra los activistas. Y los de Telecinco, que estaban en medio, se llevaron una tunda. Muy lamentable, desde luego; nada justifica que el personal se líe a golpes. Pero la pregunta es: ¿Los de Telecinco estaban en medio o estaban en uno de los dos lados? Porque, en realidad, esa es toda la cuestión. No es lo mismo ir a cubrir una noticia que ir a crearla.
Seamos serios: si yo interrumpo una manifestación antitaurina dando vivas a Manolete, lo más probable es que me partan la cara. Y por mucho que lleve una cámara encima, el aparato no me va a dotar de inmunidad diplomática. ¿A qué habían ido los de Telecinco? ¿A filmar el encierro o a participar en una provocación de esas que, después, se venden en pantalla como un acontecimiento?
En ninguno de los dos casos se puede justificar una agresión, pero me concederá usted que, si de lo que se trataba era de provocar, el equipo del canal debía estar al tanto de los riesgos. Repito tantas veces como haga falta que me parece muy mal que se use la violencia contra quien expresa una opinión, pero estoy un poco cansado de que la gente de la tele estire la solidaridad profesional para justificar actitudes no siempre justificables. Sacedón, por cierto, es el pueblo de Florentino Fernández, el cómico que ahora está en Cuatro pero que antes, en Telecinco, había hecho abundante promoción de su solar natal.
Si usted no conoce el lugar, vale la pena visitarlo: un pueblo alcarreño con menos de 2.000 habitantes, a orillas del embalse de Entrepeñas y a escasos kilómetros de las majestuosas ruinas del monasterio cisterciense de Monsalud, en Córcoles. Que no todo va a ser toros y televisión.