El invento del maligno | Javier Martín Domínguez
Cine sin fin
El invento del maligno javier martín domínguez
Hace ya un tiempo que las películas han dejado de incluir en su último fotograma la palabra fin. Ni fine, ni the end. No se sabe muy bien cuando sucedió, ni tampoco es fácil explicar el porqué. Hay tantas películas con finales abiertos, que quizá era contraproducente poner un rótulo dando la historia por concluida. El cine es un sueño sin fin. Aunque la caja de luces del Kursaal de San Sebastian haya apagado las luces de esta edición, y se marche su gran director Mikel Olaciregui, la fiesta de las películas seguirá con otro entusiasta de este mundo como JL Rebordinos. Hasta entonces el carromato de los festivales con «S» irá de San Sebastián a Sitges y luego a Sevilla. Quizá sea la televisión -"culpable de tantas cosas-" la que se ha comido el fin de las películas, de la misma manera que va eliminando de la emisión los créditos de final de las mismas. En la tele no valen los tiempos muertos, para evitar el zapping. Parte del cine muere en la tele, pero hoy día es el medio en el que más vive. Lo financia, lo programa o es el soporte para el cine en DVD. Lo que se echa de menos es más información de cine en televisión. La cuota la cubre casi en exclusiva, desde hace tiempo, Días de cine . Igual que el cine anda reinventándose, su programa por antonomasia también se vio obligado, tras la marcha del insustituible Antonio Gasset, a una reconversión de formato, situándole entre las propuestas más innovadoras. Ha ganado velocidad pero no ha perdido el rumbo. Es ahora más vistoso, y hasta tiene un halo internetiano. Ha ganado en frescura, sin perder intensidad. Gran parte de la información sobre el cine está teñida por el adjetivo de la crítica, y se nota un déficit de la información sobre la vida del cine y de las películas. Los críticos suelen estar más cerca de lo académico. Días de cine baila sobre ese alambre. Es importante mantener a los cinéfilos pegados a tu programa, pero también encontrar a la nueva audiencia que quiere imágenes, historias de rodaje, perlas históricas... Vivan los días y las noches de cine, con o sin fin.