Diario de León
Publicado por
José Javier Esparza
León

Creado:

Actualizado:

Era inevitable que en estos tiempos de ruina alguien terminara reparando en los canales autonómicos de televisión, cuyo insoportable coste desborda con mucho las funciones que justifican su existencia. Ahora la patronal de las cadenas privadas, Uteca, ha aprovechado la zozobra general para poner el dedo en la llaga. Las cifras son escandalosas. El presupuesto anual de las autonómicas se eleva a un total de 1.800 millones de euros (para los clásicos: 300.000 millones de pesetas). Como negocio, es ruinoso. Para este año se prevén pérdidas de 200 millones de euros; en 2008 ascendieron a la friolera de 1.361 millones. La deuda global se eleva a 1.500 millones de euros, y creciendo. Haciendo una media simple, las autonómicas nos cuestan a cada español 144 euros al año. No es un coste homogéneo. La más cara es la balear: 233 euros por cabeza. La vasca (218 euros per cápita) cuesta cuatro veces más que la madrileña, que es la más barata. Claro que las privadas no sacan ahora este asunto por filantropía: lo que pretenden, después de haberse quedado con el pastel publicitario de TVE, es devorar la publicidad que aún va a las autonómicas. Y para reforzar su posición, esgrimen un argumento que parece una maza con púas: la única manera de mantener a las autonómicas es establecer un canon. ¿Adivina usted quién va a pagar ese canon? Exacto: usted y yo, o sea, el ciudadano común. Alejandro Echevarría, presidente de Uteca, despliega un razonamiento al que es difícil quitar sensatez: «No se entiende que se haya establecido un canon digital para subvencionar a unas entidades privadas como son las de gestión de derechos de autor y, por el contrario, que los políticos no se atrevan a crear el que financie la televisión pública». Vale, sí: es verdad. Pero es que ese canon digital ya ha sido declarado ilegal. Y por otro lado, las privadas, por su bajísimo nivel ético y estético, todos los días dan razones a quienes defienden la supervivencia de canales públicos de televisión. Bien es cierto que las autonómicas tampoco son la academia de Atenas. Seguiremos informando.

tracking