El médico que prefirió ser actor

El director, actor y dramaturgo leonés Fernando Urdiales, que ha fallecido a los 59 años.
El 23 de junio de 1982, León acogió el estreno de Sin abuso de desesperación, una adaptación de piezas cortas de Tenneesse Williams que suponía el primer montaje de una compañía de nuevo cuño. Ésta había sido bautizada como Teatro Corsario, en un guiño a los polémicos Escritos corsarios de Pasolini, y haciendo referencia a la vez a «una cierta idea de independencia, de aventura y de compromiso», en palabras de quien se ocupó de su dirección desde entonces, el leonés Fernando Urdiales. Él, junto a una decena de compañeros, que entonces compatibilizaban sus estudios con el ejercicio semiprofesional del teatro, decidieron apostar por la dedicación exclusiva y sumergirse en un reto artístico que ha durado 28 años. Urdiales dejó atrás seis años de ejercicio de la medicina psiquiátrica para enrolarse en el teatro, del que ya nunca se desengancharía.
Homenaje. El Teatro Zorrilla, en el que ayer se entregaban los premios de teatro Provincia de Valladolid, donde se dieron cita decenas de compañeros del fallecido Urdiales, acogió un espontáneo homenaje al director leonés. Tras guardar un minuto de silencio en su memoria, Ramiro Ruiz Medrano, presidente de la Diputación de Valladolid, destacó el importante papel que el actor, director y dramaturgo jugó en la escena vallisoletana y nacional gracias a su reinterpretación de los clásicos del Siglo de Oro español. Tras conocerse la noticia del fallecimiento de Urdiales, se contempló la posibilidad de cancelar la gala, lo cual no se hizo porque el director de Teatro Corsario «no lo habría permitido», según sus compañeros.
La consejera de Cultura de Castilla y León, María José Salgueiro, lamentó ayer el fallecimiento del fundador y director de Teatro Corsario Castilla y León, de quien destacó su carácter «conciliador y constructivo», según declaro a Europa Press. Tras recordar su reconocimiento como Premio Castilla y León de las Artes 2004 así como su primer encuentro personal en julio del año 2007, coincidiendo con un acto celebrado en Olmedo (Valladolid) y conmemorativo de los 25 años de la compañía teatral, la consejera aseguró que Urdiales tenía «miles de ideas» y todas «buenas y constructivas». Fernando Urdiales era, según María José Salgueiro, un hombre «enamorado de su profesión» y un «artista». Salgueiro también ensalzó el papel de Urdiales al frente del Festival de Teatro Clásico de Olmedo (Valladolid), del que este año se celebró la quinta edición y al que calificó de «maravilla» y consideró «embrión de algo más importante». Su reinterpretación de los clásicos, fundamentalmente del Siglo de Oro español, le valió a Urdiales y a su compañía el favor de la crítica y multitud de reconocimientos, entre los que figura el Premio Max Revelación por La barraca de Colón en 2007; el Premio Adolfo Marsillach -a una labor teatral significativa-, concedido por la Asociación de Directores de Escena de España, en 2008; el Premio del Público en el Festival Olmedo Clásico por El caballero de Olmedo en 2008; y el Premio Mejor Espectáculo en el Festival Internacional de Teatro de Pula (Croacia) por La maldición de Poe, este año.