Las instituciones aún deben 700.000 euros del nuevo órgano
Tan sólo el Ministerio de Eduación y Cultura y Caja España han amortizado su deuda.

Imagen virtual del nuevo órgano de la Catedral.
Hoy tenía que celebrarse la primera reunión de la comisión de seguimiento del nuevo órgano para la Catedral, comisión integrada por el Ministerio, la Junta, Caja España, Diputación, Ayuntamiento y Cabildo. Finalmente, y por problemas de agenda del responsable del Inaem, el encuentro se producirá el próximo día 24. Fue el 18 de noviembre del 2010 cuando las seis instituciones conjuraban la crisis mediante la firma del acuerdo que dotará a la Catedral de un nuevo órgano. Del 1,7 millones de euros que cuesta el órgano, aún resta por pagar 762.000. Tan sólo el Ministerio, a través del Inaem, y Caja España han cumplido con todas sus obligaciones. El primero ingresó 516.000 euros (el 30% del total) en el 2010, mientras que Caja España hizo lo propio con el 20% al que se comprometía, 340.000 euros. Sin embargo, el resto de instituciones no han saldado aún sus deudas. En el caso de la Junta, la deuda asciende a 300.000 euros (ha pagado ya 40.000 euros), mientras que la Diputación ha aprobado una partida de 50.000 euros, con lo que tiene una demora de 130.000. El Ayuntamiento es la única institución —junto al Cabildo— cuyo marcador sigue a cero. La situación económica que padece el Ayuntamiento parece ser la razón de su morosidad. El promotor del proyecto, Samuel Rubio, ha manifestado que no hay plan B en el caso de que las deudas no se enjuguen. «El único plan B que tenemos es que las instituciones liberen la partida que adeuda», destaca.
En este sentido, el director del Festival Internacional de Órgano ha anunciado que en breve viajará a Bonn con el objetivo de comprobar como se está desarrollando la construcción del instrumento, si bien asegura que los plazos se están cumpliendo. «Tengo la convicción de que el órgano estará en la Catedral en septiembre del próximo año», subraya. El nuevo «aparato canoro» de la Catedral pesará 16 toneladas, constará de 4.344 tubos y se dispondrá en los cuatro arcos del coro —en la actualidad se distribuye tan sólo en dos de ellos—.
Los análisis realizados para determinar el efecto que el órgano pudiera tener, tanto sobre las vidrieras como sobre los elementos arquitectónicos del templo, han concluido que no cabe esperar ninguna repercusión perjudicial. No obstante, se han realizado ciertas recomendaciones, como la consolidación de las grapas de fijación y sujeción de las piezas de piedra de voladizos a los muros, sustituyendo, en su caso, aquellas que estén deterioradas, y aplicar un revestimiento anticorrosión.