El invento del maligno
Recordando a MM
Todas las cadenas se han hecho eco de aquel trágico final, y se han vuelto a emitir sus películas. La palma se la ha llevado Divinity, un canal de la TDT de Mediaset, empresa que habitualmente está peleada con el cine (Telecinco no emite películas salvo cuando quiere subir la cuota de pantalla, recurriendo siempre a Pretty Woman, y Cuatro las esconde y muchas veces es difícil saber con la mínima antelación la película que van a poner). Divinity dedica la totalidad del domingo a poner películas de Marilyn, una práctica de programación que honra al responsable. También Paramount Channel pone otra, y en TVE se la recordó el jueves en un excelente reportaje de Días de cine, y este lunes, escondido en la madrugada, La Primera reemitirá el documental Marilyn a su pesar.
Esto de recordar ‘fiambres’ (por emplear un término habitual entre los responsables televisivos, que la vez que muestran su total falta de sensibilidad hacen patente que la televisión es un negocio, y que lo mismo vende detergentes que muertos, con tal de tener audiencia), era siempre algo habitual en agosto. Hasta hace poco, con el personal de vacaciones, con las plantillas reducidas al mínimo y sin noticias que llevarse a la boca, los ‘fiambres’ eran unos recursos fáciles para llenar minutos en un informativo, sabiendo en agosto hay unos cuantos ‘cadáveres exquisitos’, desde Groucho Marx a Elvis Presley. Pero este mes, y con la que está cayendo, utilizar minutos en un ‘fiambre’ de hace 5 décadas tiene que ser por un motivo importante.
¿Qué tendrá Marilyn para que siga fascinando a tantas generaciones 50 años después de su desaparición? Pese a que ahora las rubias ya no despiertan tanta pasión como en los 50 y 60 y la ‘exuberancia’ ya no es imprescindiblemente un canon de belleza, MM sigue siendo la actriz más famosa de todos los tiempos. Y vamos a tener que seguir hablando de ella. Si no, esperen a que se estrenen series como Los Kennedy o Smash.