Diario de León

Crítica de televisión

Que viene Chicote

Publicado por
rosa belmonte
León

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Alberto Chicote no es Gordon Ramsay. Da mucho más miedo. Pesadilla en la cocina, que La Sexta estrenó el jueves, es un programa más centrado en el carácter del cocinero que en los restaurantes a los que va a salvar. Exactamente igual que el formato original, pero ahí está su gracia. Es verdad que la versión española se parece más a la americana de Fox que a británica de la BBC, ambas protagonizadas por el chef Ramsay. Al menos en el sentido de que en la Fox se hacen transformaciones de los establecimientos (en la británica, el chef parecía más preocupado por la comida que por la apariencia del local). También en que la americana está más editada, aunque la nuestra no llega al nivel de ¿Quién quiere casarse con mi hijo?, también de EyeWorks Cuatro Cabezas. En el programa, el conocido cocinero Alberto Chicote va a un restaurante para tratar de salvarlo. Revisa los menús, mejora el servicio y, sobre todo, hace la prueba del algodón (aunque necesitaría una plantación de Raíces ). La primera parte, la más parecida a How clean is your house?, es la más atractiva. Es ese momento en que te preguntas si Sanidad se da una vuelta por los establecimientos. Chicote, claro, empieza con apetito para la destrucción, como el sargento de Oficial y caballero. Con malos modos y con todos los tacos del mundo (a su lado, los shit y fuck de Ramsay son como del duque de Windsor). Como se trata de fomentar el espectáculo, jugar con el espectador y tocar los botones emocionales, la comida no es el elemento principal de Pesadilla en la cocina ( de hecho, ni se sabe cómo han mejorado en ese aspecto). Antes está la suciedad extrema y la tensión con el personal del restaurante. Pero tras las humillaciones y la transformación del local (con reforma también) llegan los agradecimientos. El matón con la indumentaria de Croacia (y corazoncitos) es ahora bienvenido. Y hasta hay petición de matrimonio entre los dueños del restaurante (uno de Pinto). Final feliz para todo y para todos. Que dure cuarenta minutos es lo mejor. Se deja ver y no cansa. Aunque Chicote asuste.

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