Crítica de televisión
Espíritu de vodevil
Casi nada es nuevo, aunque lo parezca. Porque la conocida frase de Eugenio D’Ors («Lo que no es tradición es plagio») sirve para todo. La gente siempre se ha ido de los platós de televisión cuando le ha dado la gana. Lo novedoso, o lo más destacado, es que ahora lo hacen los presentadores. En el estreno de Tómbola (1997), Chabeli Iglesias se levantó y se largó («Me da vergüenza tu programa, esta gente son gentuza», dijo a Ximo Rovira). Diez años después, y en 59 segundos , Isabel San Sebastián, tras una bronca continuada con José María Calleja (y una petición no correspondida de que retirara lo que había dicho), también cogió la puerta. En las últimas semanas, Jorge Javier Vázquez se ha ido dos veces del plató (del de Sálvame diario y del Deluxe ). Josep Pedrerol, una. Este de Punto Pelota , claro, que es el Sálvame comprado en los chinos de la tertulia futbolística.
Jorge Javier se fue una vez por un desacuerdo con María Teresa Campos (la guerra fría sigue, que la Campos no ha vuelto al programa para su sección de defensora del espectador). La segunda vez fue en el Deluxe , por unos comentarios de Coto Matamoros sobre los homosexuales que no le gustaron. Lo curioso, y dejaremos ese parlamento contra el lobby gay aparte, es que el discurso de Coto en su efímera vuelta con polígrafo incluido ha sido uno de los más sensatos que se han oído en la televisión en los últimos meses. La fuga de Pedrerol se produjo tras un pique con Iñaki Cano sobre egos y sobre si los medios estaban tratando con justicia a Cristiano Ronaldo (tras el derbi).
Pedrerol abandonó y José Antonio Luque tomó su lugar como conductor del guirigay (y echó mano de la pobre garganta del presentador). Ya que Jorge Javier se ha ido dos veces, podríamos bautizar con su nombre a esta salida vodevilesca, igual que posar enseñando a la vez cara y culo es hacer ‘un Pataky’ (aunque Elsa Pataky no lo haya inventado, lo ha popularizado entre los fotógrafos).
En todo caso, se agradece que no decaiga el espíritu vodevilesco de nuestra tele.