Diario de León

Los celos provocaron al bailarín

Pável Dmitrichenko se confiesa instigador de la agresión al director del Bolshoi de Moscú, Serguéi Filin, y dice que lo hizo porque éste no contrató a su novia .

El bailarín Pável Dmitrichenko, ayer, en la Audiencia de Moscú cuando se le leyeron los cargos por los que se le juzgará.

El bailarín Pável Dmitrichenko, ayer, en la Audiencia de Moscú cuando se le leyeron los cargos por los que se le juzgará.

Publicado por
rafael m. mañueco | moscú
León

Creado:

Actualizado:

El tribunal del distrito moscovita de Taganka inculpó ayer formalmente a los tres arrestados por el ataque con ácido perpetrado en enero contra el director artístico del Teatro Bolshói de Moscú, Serguéi Filin. El principal acusado es el bailarín Pável Dmitrichenko, organizador e instigador de la agresión. Junto a él se sentarán en el banquillo sus dos cómplices, el autor material de la agresión, Yuri Zarutski, y Andréi Lipátov, el conductor del coche que se utilizó en el ataque. Los tres fueron detenidos el martes y el miércoles por la mañana reconocieron su participación en el terrible delito tras una larga noche de interrogatorio. Con los rostros demacrados, Dmitrichenko, Zarutski y Lipátov comparecieron uno por uno ante las cámaras del canal de televisión ruso ‘Rossía-24 horas’. El bailarín admitió haber organizado el ataque, pero puntualizó que no esperaba la «magnitud de lo ocurrido» y no aclaró la razón por le llevó a planificar el atentado. Lipátov reconoció que llevó en su vehículo a Zarutski hasta el domicilio de Filin, en cuyo aparcamiento fue rociado de ácido, pero negó estar al corriente de lo que iba a suceder. «Me limité a llevarle hasta allí, le esperé y después le trasladé de regreso», afirmó. Por su parte, el que lanzó el vitriolo al director artístico del Bolshói, optó por no hacer ningún comentario. «No tengo nada que decir», musitó. Zarutski es un parado que tenía ya antecedentes penales. Maxim Kolosvétov, un portavoz de la Policía, aseguró ayer que Dmitrichenko «actuó movido por una antipatía generada por motivos profesionales».

Algunos medios informativos insisten en que fue una venganza porque su pareja, la bailarina Angelina Vorontsova, no recibió el papel de Odile en el ballet El lago de los cisnes. Al parecer, el director artístico la tenía marginada por una antigua cuenta pendiente. Mientras tanto, el coreógrafo agredido continúa ingresado en un hospital alemán desde comienzos de febrero. Tatiana Stukálova, su abogada, anunció ayer que exigirán la pena más severa posible para los tres encausados y una indemnización económica.

tracking