Diario de León

El largo destierro de 23 estatuas

La Junta afirma que no las ha olvidado y planea incluirlas en una nueva fase del Sueño de la Luz. El Cabildo estima que este plan exigirá 450.000 euros anuales de inversión en los próximos tres años.

La Virgen Blanca se ha quedado como vigía de la portada. Es la única escultura que no fue apedada en junio del 2009, porque es una réplica de los años 50.

La Virgen Blanca se ha quedado como vigía de la portada. Es la única escultura que no fue apedada en junio del 2009, porque es una réplica de los años 50.

Verónica Viñas
León

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Llevan cuatro años aparcadas en el claustro de la Catedral. Las 23 estatuas apeadas del pórtico en junio del 2009 aguardan una decisión de la Junta. Sólo hay dos opciones: restaurarlas y devolverlas a sus peanas o colocar réplicas en su lugar. El director general de Patrimonio, Enrique Sáiz, niega que las hayan olvidado. Asegura que «no hay prisa para decidir». El gobierno autonómico encargó varios informes –cuyo contenido sigue siendo un misterio- sobre las esculturas, cuyo delicadísimo estado de conservación se apreciaba a simple vista y justificó su traslado al interior del edificio gótico. Cuatro años después la Junta sigue ‘sin mover ficha’; en parte, según Sáiz, porque están a la espera de que concluya la convulsa situación que vive Caja España –una de las tres instituciones, junto con la Junta y el Cabildo, que sufraga el proyecto de restauración conocido como El Sueño de la Luz-.

En junio, representantes de las tres citadas instituciones, según confirman Sáiz y el administrador de la Catedral, Mario González, mantendrán una reunión para determinar cómo llevan adelante El Sueño de la Luz, que hasta ahora se ha centrado en la rehabilitación de las vidrieras, pero que en el próximo convenio, adelanta el responsable de Patrimonio de la Junta, incluirá las 23 estatuas del pórtico. La última partida de El Sueño de la Luz, que ha permitido restaurar 1.200 metros cuadrados de vitrales con una inversión de seis millones de euros desde el 2006, ya está gastada. Restan aún por arreglar otros 420 metros cuadrados de vidrieras más los tres gigantescos rosetones.

Los mecenas

Mario González estima que entre las tres instituciones podrían aportar 450.000 euros durante los próximos tres años para afrontar estos dos proyectos pendientes –vidrieras y esculturas-. González y Sáiz no descartan el apoyo de nuevos ‘mecenas’.

La lenta burocracia ha llevado al administrador de la Catedral a plantear en algún momento su disposición a arreglar por su cuenta las estatuas del pórtico –con el dinero procedente de la taquilla, los 5 euros que pagan los visitantes por entrar al templo desde hace un año-; eso sí, siguiendo las indicaciones de la Junta. Sáiz aclara: «Que presente un proyecto», lo cual parece ilógico teniendo en cuenta que la Junta ya sufragó una investigación sobre las patologías que padecen las esculturas góticas.

El tinte de la Catedral

Para el responsable de Patrimonio, los cuatro años que las estatuas llevan en el claustro no es señal de desidia, sino una ocasión excepcional para que el público pueda contemplarlas como no se habían podido ver hasta ahora. Pero la orientación del claustro (en el ala septentrional del edificio) y los crudos inviernos leoneses no parecen aconsejar este enclave como última morada de unas estatuas que han perdido su policromía original y sufren graves mutilaciones.

Precisamente, el Cabildo tiene un plan para devolver sus pigmentos primitivos a la fachada septentrional del edificio también con fondos procedentes de la taquilla. Una intervención que puede deparar sorpresas. Y es que la policromía que hoy es visible fue un ‘repinte’ del siglo XV, por lo que es posible que tras un ‘lavado’ y saneamiento aparezcan los tintes primigenios.

Pese a que la Junta no ha desvelado las conclusiones de los análisis a los que fueron sometidas las 23 estatuas de apóstoles, santos y vírgenes, todo parece indicar que no podrán volver a sus peanas, debido a las múltiples fisuras de la piedra. Catedrales como las de Notre Dame o Siena no lucen en el exterior sus esculturas originales. En el siglo XIX el célebre Viollet-le-Duc no sólo colocó estatuas nuevas en la catedral francesa, sino que puso su propio rostro a alguna escultura decapitada. En la Catedral de León, la Virgen Blanca, la única figura que no fue apeada del pórtico, es una réplica, realizada por el artista leonés Seoane en la década de los 50.

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