Dos regresos
Crítica de televisión rosa belmonte
Mañana tenemos dos regresos. Vuelve España directo a TVE y vuelve la segunda temporada de The Newsroom a Canal + (en versión original y un día después que a la HBO). Un programa informativo de entretenimiento y una ficción poco verosímil sobre un informativo americano.
Las tardes de TVE llevan tiempo sin cuajar y parece que España directo vaya a ser el bálsamo de Fierabrás. Veremos. Que se lo califique de «programa mítico», como ha hecho su nueva presentadora, Marta Solano, lleva a concluir que, definitivamente, el adjetivo «mítico» debería ser metido en una cápsula del tiempo para ver si las generaciones futuras le dan mejor uso. Como el único éxito de la cadena pública en los últimos años (fuera de Cuéntame o Águila roja ) ha sido MasterChef , los protagonistas del espacio también pasarán por las tardes de La 1.
Como otro de los valores seguros de TVE es la información meteorológica, Albert Barniol será algo así como copresentador del nuevo España directo . Porque nos encanta saber el calor que hace, cosa de la que podemos enterarnos saliendo a la calle. Aunque es verdad que anuncian un pronóstico a la carta (?)
En fin, ya hablaremos más cuando veamos todas esas novedades que nos han vendido. Y ya hablaremos de The Newsroom , la serie de Aaron Sorkin que tantos palos recibió el año pasado (claro, que meterse con Sorkin es como meterse con un jamón de pata negra que no ha salido del todo excelente; siempre será mejor que un jamón del normal).
Se ha publicado que la estructura de la segunda temporada varía un poco, que habrá una historia vertebrando los nueve episodios. Volveremos a los diálogos rápidos, a los discursos grandilocuentes, a los sermones, al ‘walk and talk’, a llevarnos las manos a la cabeza.
Después de la versión idealizada de los políticos ( El ala oeste ), una segunda oportunidad para la versión idealizada de los periodistas. En el fondo, es tan placer culpable como Scandal , sólo que la serie de Shonda Rhimes no va de guay. Mañana puede ser un día de decepciones, pero ahí estaremos.