CRÍTICA DE TELEVISIÓN
Las mujeres mandan
Entre Velvet y B&B ( menuda cacofonía), la mejor es El Príncipe, perfecto ejemplo del otra vendrá que buena me hará. Como era de esperar, la serie de Antena 3 se ha comido con patatas a la de Telecinco (24,6% de cuota de pantalla frente a 14%).
La producción de Bambú estaba hecha para gustar. Para gustar a las mujeres. Su origen está en el día en que se estrena Marco en Antena 3 y Telecinco barre con Pretty Woman, momento en que Ramón Campos se convence de que hay que hacer una serie para mujeres, que son las que mandan en audiencia. Eso es Velvet.
Lo de B&B debe de ser para alguien que se quedó durmiendo en los 90 y despierta ahora. Una comedia llena de tías buenas, hombres feos (incluido Fran Perea) y Luisa Martín haciendo como que es mala actriz.
Lo peor de Velvet, pero también el gancho para la masa, son Miguel Ángel Silvestre y Paula Echevarría. A partir de ahí nos encontramos a Pepe Sacristán, Aitana Sánchez-Gijón (a la que es difícil creerse de pobre) o Natalia Millán reinando en esos decorados de las galerías que son una reproducción del vestíbulo Art Decó del edificio Chrysler de Nueva York.
Al almibarado tratamiento de la imagen, de anuncio de colonia barata, se unen algunas escenas (el accidente de coche, la sangre que viene después y el despertar de ella) dignas del mejor Gran Cine Malo Bueno. Y eso la redime. ¿Qué todo se ve falso? ¿Y qué? Es lujoso (aunque es verdad que los esmóquines daban pena).
Velvet está hecha para gustar y eso se nota. Parecen haber dado con la clave de lo que quiere el telespectador medio. Porque al telespectador medio no le gusta la debutante y exquisita True detective y sus planos secuencia. Ni House of Cards, que se ha superado en su segunda temporada. Quiere ver series españolas
Telecinco acertó con El Príncipe (quizá no con B&B ); Antena 3 ha acertado con Velvet (quizá no con El corazón del océano) . Quizá por las mujeres. Porque la televisión es uno de los pocos escenarios donde mandan las mujeres.