Con la música a otra parte

Los efectos de la crisis se ceban con la cultura: nunca se cancelaron en León tantos conciertos como ahora.

El roquero Rosendo Mercado y los integrantes del grupo canario Efecto Pasillo.

León

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Rosendo y Pastora Soler no suenan en León. En esta ciudad no corren buenos tiempos ni para la lírica ni para otros géneros musicales. En los cuatro meses que separan los fallidos conciertos del roquero madrileño y la artista sevillana en León se han cancelado más de una decena de actuaciones. La crisis es la música de fondo. Jamás se habían suspendido tantos conciertos como este año.

Intérpretes que llenan auditorios en otras ciudades, aquí no cubren gastos y, en muchos casos, la venta de entradas es «ridícula». La capital leonesa, según promotores musicales consultados por este periódico, es «una plaza muy difícil. Un hueso duro de roer». Lo sabe bien Loquillo, que en varias ocasiones intentó actuar en León y ‘chocó’ con el Ayuntamiento. Las pasadas fiestas de San Juan el cantante catalán tenía previsto actuar en el Hípico y, finalmente, su concierto no fraguó. Probablemente, porque los promotores no tuvieron claro que llenara. Lo mismo sucedió con la primera edición de León Pop, que fracasó estrepitosamente. En el cartel figuraban grupos tan de moda como Efecto Pasillo, Funambulista y Lagarto Amarillo. Pero la Plaza de Toros muy pocos artistas han conseguido llenarla. El festival se suspendió igual que la actuación de Rosendo, que había elegido la sala Oh! León para presentar su último trabajo discográfico, Vergüenza Torera. El roquero de Carabanchel, ex líder de los grupos Leño y Ñu y uno de los músicos más indestructibles del panorama nacional, no pudo hacer nada frente a la ‘desidia’ leonesa. Y eso que era uno de los pocos conciertos programados para unas fiestas donde apenas hubo más que fuegos artificiales y toros.

Teniendo en cuenta que el público de Rosendo no es precisamente adolescente, así como el precio de las entradas (22 euros), la primera conclusión es que la situación económica no está, precisamente, para fiestas.

El musical La fuerza del destino, con los éxitos del grupo Mecano, también se cayó del cartel, como consecuencia de la escasa venta. Los organizadores dijeron que la actuación se posponía hasta el invierno. Las entradas para el musical de Nacho Cano, que reúne a dieciséis artistas sobre el escenario, tenían unos precios de 22, 27 y 32 euros.

Cuestión distinta es el caso de Abba. 40 aniversario, cuyas entradas se vendieron en tres web distintas, aunque el propietario de León Arena nunca llegó a firmar ningún contrato con los promotores del musical.

Otro musical, Queen Vision, un homenaje a la banda de Freddie Mercury, cuyo reparto encabeza el artista Momo Cortés y que tendría que haberse celebrado en Espacio Vías el pasado viernes, se suspendió por «aforo insuficiente».

Asimismo, el ganador del reality La Voz David Barrull no pisó el escenario del Auditorio el día 4 de este mes, como estaba anunciado. La web del Auditorio no dio explicaciones, sólo dónde y cuándo se iba a proceder a la devolución de las entradas. Pastora Soler, que había habilitado tres filas VIP para su concierto en este mismo escenario al precio de 50 euros, corrió la misma suerte que el cantante santanderino y que La corte de el faraón, que la Compañía Lírica de Zarzuela de Madrid anuló 24 horas de su estreno.

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En León, aparte de las compañías ‘subvencionadas’ por la Junta, dentro de la Red de Teatros de Castilla y León, muy pocas se arriesgan a venir de gira. El año pasado se puso en marcha el programa Platea, que consiste en que el Inaem aporta una parte del caché de las compañías cuando no se cubre con los ingresos de la taquilla. Con esta fórmula se pretende favorecer una programación cultural estable en municipios que, de otro modo, no se arriesgarían a programar espectáculos. De momento, el programa Platea sólo se aplica a espectáculos de teatro y circo, aunque el Inaem pretendía extenderlo a la música. Mientras tanto, posiblemente, León seguirá desafinando en el concierto del país.