Pinturas para un otoño dorado
El artista cordobés Miguel Barbero expone sus cuadros en la galería de arte Bernesga.

Detalle de una de las obras del cordobés Miguel Barbero.
Los paisajes neoimpresionistas de Miguel Barbero llegan a León, a la sala de arte Bernesga, en plena temporada otoñal y son como un guiño a la nostalgia, a la melancolía, a la luz, y al cálido sol andaluz. Las pinturas de este artista cordobés destilan una peculiar belleza anclada en el tiempo, perteneciente, quizá, a otras épocas, pero innegable, patente en cada uno de sus lienzos.
En nuestros días se lleva a los niños de los colegios a ver exposiciones integradas en las últimas tendencias, quizá porque sean estas las avaladas en los tiempos presentes por la gestión oficial. Se los arrastra a penetrar, a zambullirse, en un mundo artístico difícil, en muchas ocasiones experimental y aún sin contrastar. Pero casi nunca se les invita a conocer un arte construido con honestidad, buen oficio y una premisa muchas veces olvidada: la belleza.
En estos cuadros no se cuenta una historia, simplemente se captura un pequeño fragmento de tiempo en un lugar hermoso. Y se hace con envidiable oficio, con criterio severo y sin concesiones a la galería. Pensamos que no hay por qué pasar, sin solución de continuidad, de los clásicos consagrados por la historia a las últimas invenciones artísticas, en unas ocasiones bien fundamentadas y coherentes y en otras inmersas en una complicada nebulosa que aún tardará en disiparse.
Hay que recuperar el respeto por las denostadas obras de pintores de gran categoría que no intentan enviarnos con sus colores mensajes de existencialismo experimental. Ilustres trabajadores del arte que, simplemente, pintan lo que sus ojos ven, lo que les da la gana, porque les parece bien y, ciertamente, porque saben hacerlo.
El catedrático de Historia del Arte Antonio José Gasco comenta a propósito de la pintura de Barbero: «Un postimpresionismo, el suyo, recreado y personal que posee elocuencia, espectacularidad y poderío (como ahora se dice) en la intención visual. En su pintura hay una algarabía de colorido mediterráneo, la potencia de la luz, la acción del gesto pictórico, la vehemencia de un temperamento cálido... todo ello testificado en una obras que por su carácter son expresivas y por su intención líricas».
Una estupenda exposición para vivir el otoño artístico en una sala como Bernesga que dedica su actividad preferentemente a la pintura figurativa.