Magia con mucho coco
La Caixa abre una carpa en Eras de Renueva con la exposición ‘Ilusionismo, ¿magia o ciencia?’, que pone a prueba el cerebro.

Un artilugio de la exposición permite al público convertirse en araña.
Crecer y empequeñecer como Alicia en el país de las maravillas o convertirse en araña. Todo, dentro de una carpa con mucho coco, cuya misión es poner a prueba el cerebro. Nuestros sentidos nos engañan y, ciertamente, nada es lo que parece.
«El cerebro es la gran fábrica de las ilusiones», dice Ignacio Morgado, catedrático de Psicobiología de la Universidad Autónoma de Barcelona y comisario de la exposición Ilusionismo, ¿magia o ciencia? , instalada en una carpa de 400 metros cuadrados en la explanada de la Junta. Un espacio mágico en la ciudad cuando el día 25 ilusionistas y prestidigitadores ‘asalten’ San Marcos y el Auditorio, amén de otros enclaves, dentro del festival León Vive la Magia.
La muestra, organizada por la Obra Social la Caixa, trata de explicar que el cerebro es una caja mágica y funciona con sus propios trucos. Aunque la propuesta pueda parecer, a priori, muy sesuda, lo cierto es que desvela de forma divertida cómo se consigue la sensación de que lo imposible resulte probable ante nuestros ojos. Y es que el cerebro es listo y rápido, pero fácil de engañar. Artilugios, vídeos, juegos de magia, experimentos y objetos trucados permiten al público aprender algunos resortes del cerebro humano pasándolo bien.
La estrella de la exposición es la conocida como habitación de Ames, un espacio distorsionado que crea una ilusión óptica: la de crecer y menguar, como en el cuento de Alicia. La muestra está dividida en cuatro módulos: los sentidos y la percepción del mundo, el cine como gran ilusión, el ilusionismo como espectáculo y los trileros o el ilusionismo como timo.
La cámara oscura, la linterna mágica, los juegos ópticos... todo está pensado para mirar y tocar.
La exposición acoge también un espacio donde experimentar con la percepción auditiva, ofreciendo una misma pieza musical, interpretada por el mismo músico y con igual virtuosismo, pero que en escenarios diferentes, produce sensaciones diversas y genera distintos grados de expectación en las personas que la escuchan.
Ilusionismo , que estará en León hasta el 8 de enero y cuya entrada es gratuita, se complementa con dos talleres para los niños, y ofrece además visitas guiadas por la gran carpa cuyo interior es mágico.