El romanticismo de Isabel Lorena
La joven artista expone sus obras en la galería leonesa Alemi.

La artista Isabel Lorena Oms posa delante de una de sus obras.
Hay cosas que uno no acabará nunca de entender ¿Para qué ejecutar todas las laboriosas técnicas de un grabado si solamente vas a imprimir una única copia? La calcografía no se inventó para complicar la vida a los artistas, sino para que estos pudieran rentabilizar su trabajo, ofreciendo a sus posibles clientes la oportunidad de conseguir sus obras por una cantidad económica más a su alcance. Lo lógico es por tanto realizar varias copias de cada grabado, así lo han hecho los grandes maestros y así lo siguen practicando todos aquellos que quieren acercar su trabajo al mundo.
Isabel Lorena Oms, tiene nombre de folletón decimonónico, pero es una mujer que vive el arte muy intensamente, podríamos decir que vive casi exclusivamente para el arte. De mirada profunda y figura etérea camina entre los cuadros de su exposición como en una nube. Para ella significan mucho estás obras que ha parido con enorme esfuerzo y a las que hasta ha revestido con los marcos únicos que para ellas ha elaborado artesanalmente. Por todo ello no hay que buscarle extraños teoremas a su trabajo, ella pinta lo que pinta porque lo que siente y como lo siente, sin buscar innovadoras rupturas, sin sumergirse en complicados teoremas.
La pintora se tituló en Bellas Artes en la rama de restauración, de ahí le viene su interés por restaurar y redecorar los marcos de sus trabajos hasta convertirlos en parte integrante de la obra. Y de esa misma procedencia son sus sillones maravillosamente decorados que presentan una enorme originalidad y una espectacular belleza.
En los cuadros de la exposición que Isabel Lorena ha realizado directamente sobre el lienzo, sin la intervención del tórculo, la artista pinta con notable libertad, sin preocuparse de las ataduras de la perspectiva ni de los cánones de la composición. No lo hace porque busque extrañas rupturas que a estas alturas solamente indicarían ingenuidad. Pinta así porque lo siente, porque quiere manifestar su libertad, porque esos personajes y esos escenarios son suyos y los representa tal y como los siente. Las figuras de los monotipos de la artista son plenamente románticas y prácticamente todas ellas cuentan con la presencia de los girasoles, esa planta colorista y espectacular que Isabel Lorena convierte en fastuoso tocado de esas damas que parecen escapadas de los románticos escritos de Théophile Gautier. Las creaciones que Isabel Lorena Oms expone en la galería Alemi, de la Plaza de San Marcelo, tienen sobre todo el interés de un prefacio, de un prólogo que anuncia que prontoo llegarán cosas mejores, mucho más importantes y, sería bueno, mucho más cercanas a los tiempos en los que vivimos.