GENTE DE AQUÍ
Saturnino, un héroe en Dallas
El actor leonés, que a sus 81 años sigue en la brecha cual cómico de la legua, protagonizará un ciclo fílmico en la ciudad donde mataron a JFK, fascinada ahora con el llamado ‘spanish esperpento’.

Saturnino García, durante una de sus estancias en León
e. gancedo | león
Esta historia comienza, como no podía ser de otro modo, con un aire un tanto surrealista y en un lugar tan aparentemente alejado de las desventuras ibéricas como es el Texas Theater, ya saben, el cine donde arrestaron a Lee Harvey Oswald después de asesinato del presidente Kennedy. Allí, un riojano y un almeriense, recién caídos en la ciudad de los sombreros vaqueros, tuvieron la feliz idea de organizar una serie de cine español a la que llamaron Pata negra.
«Poníamos películas y preparábamos cualquier cosa que se nos ocurriera durante la velada, por ejemplo llenamos el cine de jamón durante Jamón jamón, hicimos un gazpacho gigante en Mujeres al borde de un ataque de nervios… ¡y hasta un concurso de tortillas con motivo de Torrente», cuenta el logroñés, Javier García del Moral. La cosa, quizá por insólita y alimenticia, debió de gustar mucho a los naturales a tenor de que dos años después, en febrero de 2014, decidieron montar «una librería, bar y lugar de encuentro para gente a la que le gustara la cultura». Y así nació The Wild Detectives, indie bookstore (librería independiente) que se ha hecho enormemente popular allá, que ha hecho de García del Moral una de las veinte personas más influyentes de la ciudad y que ha merecido la atención hasta de The New York Times.
La segunda parte arranca en el tropiezo casual que Javier García tuvo en España con otro logroñés, Julián Lacalle, responsable de la editorial Pepitas de Calabaza («fíjate que nos criamos casi en la misma calle, ¡y nos hemos conocido con 40 años!»), comenzando entonces a enlazar una buena amistad, y la tercera pata del taburete fue el Meadows Museum, uno de los museos de arte hispánico más famosos de Estados Unidos y desde el cual se pusieron en contacto con The Wild Detectives para organizar de forma conjunta eventos culturales al estilo de Pata negra... puesto que aquel surrealismo ‘made in’ piel de toro había encantado a los asistentes. «Julián Lacalle me había comentado que ellos tenían un ciclo de cine en preparación, con la editorial como hilo conductor del mismo, y ya te puedes imaginar lo que vino después», añade, recordando que ‘Pepitas’ ha publicado textos de grandes del carpetovetonismo nacional como Rafael Azcona (Memorias de un señor bajito, ¿Son de alguna utilidad los cuñados?) o José Luis Cuerda (Tiempo después o el guión original de Amanece que no es poco).
«Hablamos del ciclo y acordamos con el museo que lo ideal sería abrir con Justino, un asesino de la tercera edad el próximo 2 de marzo», avanza García. A ese pase, titulado An Introduction to Esperpento y en el que también participará el director Santiago Aguilar, seguirán filmes de Cuerda y Azcona.
Un leonés de Goya
Aunque no acuda físicamente al evento, Saturnino García verá así recompensada, en esta etapa vital suya, una carrera cuyo relumbre más visible fue aquel Goya conseguido en 1995 —el de Mejor Actor Revelación— por Justino, pero que también carga un morral lleno de teatro, circo y televisión. Nacido en Bariones de la Vega, participó en películas como El viaje a ninguna parte, Amantes, Acción mutante, Nadie hablará de nosotras cuando hayamos muerto, Salto al vacío o El día de la bestia y hoy sigue en la carretera, ofreciendo monólogos y funciones por villas y ciudades. «El actor que se jubila no tiene cojones», suele decir, siempre montisco. También habrá sido el único que no repartió gratitudes el día del Goya («el premio es para mí, qué dedicatorias ni qué pollas», dijo).