patrimonio
La arqueología ‘moderniza’ el edificio Fierro
La Diputación destina 720.000 euros a reformar el ILC y sacar del sótano 3.000 tesoros.

Ídolo de Rodicol, hallado en esta localidad en los años sesenta y una joya megalítica que se exhibirá en la futura sala arqueológica del ILC. DL
verónica viñas | león
Sacar los tesoros del sótano y eliminar barreras arquitectónicas. Es la misión que se ha propuesto la Diputación para modernizar el edificio Fierro y sacar partido a más de 3.000 objetos valiosos que llevan décadas cogiendo polvo. La redistribución de espacios y la creación de un museo arqueológico costarán 720.000 euros, según el diputado de Cultura, Miguel Ángel Fernández. Las obras, que permitirán adecentar la fachada, arreglar el ascensor, mejorar el plan de incendios y eliminar las barreras arquitectónicas, tendrán una duración de cinco meses. Unas obras que afectarán a 1.170 metros cuadrados del sótano, la planta baja y la primera planta.
El fin último de las reformas es sacar a la luz la espléndida colección arqueológica de la Diputación, integrada por más de 3.000 objetos, la mayoría de los cuales han permanecido ‘ocultos’ y sólo se han mostrado parcialmente en exposiciones temporales.
El ídolo de Rodicol, una pieza única que algunos historiadores consideran un monumento fálico fechado entre el 1800 y el 2000 antes de Cristo y para otros es una deidad femenina, será una de las joyas de la nueva sala de arqueología, que podría abrir sus puertas en primavera.
La Diputación custodia piezas procedentes de las excavaciones llevadas a cabo en Lancia por Francisco Jordá entre 1957 y 1961, así como cuatro lápidas funerarias descubiertas por Julio Carro en la villa romana de El Soldán, en Santa Colomba de Somoza. Muchos objetos proceden de excavaciones pioneras.
También hay una importante colección numismática, con denarios romanos y vellones y reales de plata medievales —desde Juan II a un florín de oro de Pedro IV—, maravedíes y monedas de los austrias y pesetas de la II República. Otra de las joyas es un jarrito visigótico que apareció en una tumba en la localidad asturiana de Alesgas.
La Diputación pudo reunir numerosos fondos en la época previa a las transferencias en materia de Patrimonio a la Comunidad Autónoma. Ahora, todos los objetos encontrados en excavaciones arqueológicas son depositados en el Museo de León (Pallarés). Eso explica que el ILC tenga en su poder lápidas medievales que fueron rescatadas en el firme de una carretera o un ara romana de Astorga, así como objetos del alfarero romano Virilio.
Los fondos incluyen elementos arquitectónicos del Palacio de los Guzmanes, sede de la Diputación, como un capitel altomedieval y una escultura alegoría de la República.
El ídolo de Rodicol, que sin duda ocupará un lugar privilegiado en el nuevo ‘museo’, tiene una curiosa historia. Formaba parte de una cerca en el pueblo del mismo nombre. Lo descubrió la maestra Conchita Farto en 1969, cuando triunfaba en la radio el programa ‘Misión rescate’, cuya finalidad era despertar el interés de los escolares por el patrimonio histórico e incitar a los niños a descubrir obras de arte desconocidas o simplemente ocultas. Lo sorprendente es que aquel programa en León dio muchos frutos. No sólo premiaron a Farto, sino a los alumnos de Felisa Rodríguez, que encontraron el llamado ídolo de Noceda, del segundo milenio antes de Cristo, hoy en el Museo Arqueológico Nacional.