Las fallas ya son de la Humanidad
La Unesco declara a la fiesta valenciana Patrimonio Cultural Inmaterial por fomentar la «creatividad colectiva».

Un hombre es señalado por una mano que forma parte de una de las fallas del año pasado. KAI FOERSTERLING
j. luis álvarez | madrid
Quedan cuatro meses para San José, pero en Valencia ayer se inició la ‘plantà’ de un ‘ninot’ que arderá el domingo. Junto a él habrá ‘mascletàs’, fuegos artificiales, paellas multitudinarias, música y mucho cava para celebrar que la Unesco declaró ayer a la fiesta de las fallas de Valencia como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.
El organismo de Naciones Unidas valora en su decisión que las prácticas y los conocimientos vinculados a las Fallas «se transmiten en las familias y, en particular, dentro de las dinastías de artistas y artesanos fabricantes de ‘ninots’ que se agrupan en gremios». Pero, además, la Unesco destaca que las fallas «propician la creatividad colectiva y la salvaguardia de las artes y artesanías tradicionales», a la vez que «constituyen un motivo de orgullo para las comunidades y contribuyen a forjar su identidad cultural y su cohesión social». «En el pasado, esta fiesta permitió también que se preservara la lengua valenciana cuando se prohibió su uso», añade. Las fallas nacen en Valencia en el siglo XVIII y a mitad del XIX se empiezan a celebrar en Xàtiva, Sueca, Gandia, Alzira y Torrent. Actualmente se festejan en más de 160 municipios valencianos gracias a unas 800 comisiones falleras, que reúnen de manera activa a 200.000 falleros. Además, las Fallas se celebran en otros municipios de España, así como en otros países con una importante colonia valenciana.
Rumba, merengue y cerveza
El comité intergubernamental para la Salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial, reunido en Adís Abeba (Etiopía), también incluyó en la lista a la rumba cubana y el merengue dominicano, la tradición cervecera belga, los veinticuatro periodos solares del calendario chino, la fiesta ‘Mangal Shobhajatra’ (el Año Nuevo que se celebra en doce países asiáticos) y el carnaval de Granville.