MINORÍAS ABSOLUTAS
La estaca
Atravesada tenemos la estaca. Con la que el corrupto partido del poder atiza y sostiene la libertad de expresión en el mundo de la cultura. Hoy más que nunca desde hace 40 años la canción de Lluis tiene tanto sentido. No me olvido del tono: «Siset: ¿No ves la estaca/ a la que estamos todos atados?/ Si no conseguimos/ liberarnos de ella/ nunca podremos andar./ Si tiramos fuerte, la haremos caer».
Se van sucediendo los estacazos y parece que todo continúa. Twiteros encarcelados, cantantes que han de rimar sus letras con el miedo de la denuncia y la detención. La purga ha comenzado 35 años después de la democracia en este país. Sin miedo, sin vergüenza, se ha permitido a un gobierno ningunear los derechos más básicos en torno a la creación y la denuncia social apelando a una moral rancia, de confesionario, arcaica y prepotente. Una ley, la de seguridad ciudadana, que poco dista de la ley de prensa del año 38 y en la que por analogía, se expande la figura del censor que «inventa» o «construye» una ofensa en cualquier medio de comunicación, red social, letra de una canción o desarrollo de actividad creativa.
Hemos visto cómo en pleno siglo XXI un cantante como Valtonyc ha tenido que huir de la justicia para no ser encarcelado por las letras de sus canciones. Pablo Hasel ha sido condenado también a cárcel por lo mismo, hace unos días Evaristo Páramos —excantante de La polla Records— era retenido y denunciado por otra de sus letras (una letra que lleva cantando más de una década) y podríamos poner infinidad de sanciones que esta ley conocida merecidamente como ley Mordaza está ejecutando contra la libertad de expresión de multitud de creadores.
A esa ley se le suman otras del insigne partido censor como la Ley de Espectáculos Públicos y Actividades Recreativas de Galicia, aprobada el pasado enero con los únicos votos del PP y que entrará en vigor el dos de julio, por la cual no se podrá desarrollar música en directo en los pubs, bares, karaokes o discotecas de Galicia. No es cuestión de ruido, pues sí que permitirán la música grabada hasta un límite de decibelios, pero aunque se respete ese límite, si es música en directo, no se podrá tocar aunque cumpla todos los requisitos de insonorización.
Así estamos en este 2018, así en el mundo de la cultura. Donde por decir o hacer en el mundo del arte te pueden encarcelar. Y no digo que todo lo que se indique en las canciones o en cuadros o en libros sea aplaudible; seguro que habrá canciones que nos disgusten, cuadros que nos enfurezcan y libros que nos repugnen, pero son los instrumentos para concebir reflexiones y pensamientos críticos con las posiciones estándares.
Hasta ahora no se había perseguido el pensamiento contrario de una manera tan salvaje desde tiempos absolutistas. Hasta la ONU ha urgido a España a retirar la ley Mordaza. Mientras… siguen los presos, y yo sigo recordando a Lluis: «Si tiramos ?fuerte.../ Si yo tiro fuerte por aquí,/ y tú tiras fuerte por allí,/seguro que cae, cae, cae,/ y podremos liberarnos».