Secas, frescas... y bien orientadas

ramiro
Cuando se hagan del todo accesibles, el visitante podrá comprobar lo secas, frescas y halladeras que son las cuevas en las que vivían estos ermitaños medievales, con lo que parecen despensas y repisas practicadas en el propio terreno arcilloso. Además, se encuentran perfectamente orientadas para aprovechar al máximo la luz solar.