El escritor leonés José María Merino inauguró ayer el curso de verano de San Lorenzo de El Escorial «La novela, según los novelistas»
«La novela no está muerta»

El escritor leonés José María Merino organiza uno de los cursos de verano de El Escorial
El escritor José María Merino manifestó ayer que la novela no está muerta, «ya que si lo estuviera, la ficción, elemento fundamental en la condición humana, también estaría agonizando. El día que desaparezca la novela, ya no nos llamaremos homo sapiens». José María Merino hizo estas declaraciones en la inauguración del curso «La novela, según los novelistas» de San Lorenzo de El Escorial, organizado por el también escritor y catedrático emérito de la Universidad Complutense de Madrid Antonio Prieto. Durante su ponencia, Merino insistió en que la historia y la novela «no se diferencian en nada, dado que la forma de narrar la historia siempre sigue las pautas de la ficción», y añadió que la novela siempre habla del pasado, incluso la más moderna, porque «es un género que no puede hablar del futuro». Merino, Premio Nacional de Literatura Juvenil y ex director del Centro de las Letras Españolas, expresó que ahora historia y novela se han conciliado y, para explicarlo, señaló que la mirada del historiador es la misma que la del novelista, porque las dos se basan en la misma realidad. Sin embargo, Merino declaró que los novelistas tratan de recrear vida, mientras que los historiadores «hacen la autopsia del pasado, porque no pretenden transmitir una palpitación de vida», y expresó que «cuando la historia está cargada de vida, tiene algo de novelesco». «Convertir la realidad en ficción es una forma de domesticarla. Tengo la seguridad de que la ficción es la primera forma de sabiduría humana», arguyó el escritor leonés, «por lo que el género de novela histórica no tiene nada de novedoso». José María Merino, autor de Andrés Choz (Premio Novelas y Cuentos, 1976), La orilla oscura (Premio de la Crítica, 1985),Las crónicas mestizas o Las lágrimas del sol, recurrió a la novela Cien años de soledad de Gabriel García Márquez para explicar que la novela «cristaliza intuiciones que nos permiten entender mejor la realidad, por lo que, aunque pasen los años y Sudamérica ya no sea la retratada en esta novela, García Márquez ha creado un mundo». Merino, que siempre se ha interesado por lo misterioso y lo oculto, diferenció durante su ponencia tres tipos de novela histórica: la de tipo reflexivo, la lúdica y aquella donde la historia se utiliza como pretexto político o estético. Por otro lado, Antonio Prieto (Granada, 1930) manifestó durante su ponencia que «la novela es el género más permeable que existe, por lo que es muy difícil llegar a un acuerdo para definirla», una tarea que intentará lograr en el transcurso de este curso, en el que participarán diversos novelistas. «Lo fundamental de la novela es que el que escriba tenga personalidad y sea capaz de crear un mundo novelístico propio, de forma que uno pueda reconocer la obra del autor nada más abrir su libro», expresó Antonio Prieto. El escritor, premio Planeta 1955 por Tres pisadas de hombre y autor de numerosos libros de ensayo y novelas, afirmó que el éxito de obras de baja calidad literaria se explica por «la decadencia cultural europea» y concluyó que para leer se necesita una cultura, que en caso de verse anulada, «estrecha el campo de la novela».