«Un libro es uno de los buenos amigos que te encuentras en la vida»

Ángeles Caso abre hoy la Feria del Libro. ALBERTO MONTERO
Con ese libro que hechizó en las primeras lecturas, y el del reencuentro en el confinamiento, como le ocurrió a muchos, Ángeles Caso da en el clavo: «Un libro es uno de los buenos amigos que te puedes encontrar en la vida». Para Caso, gijonesa con sede en León, pregonera hoy de la Feria del Libro, la lectura tiene nombre de padre: José Miguel Caso González, catedrático de Literatura Española y rector de la Universidad de Oviedo. «A mi me hechizó la voz de su lectura. Nos contaba cuentos que no eran los habituales. Si te dijera un libro que me atrapó, ese sería La Odisea », explica. Claro, se ve en su caso que los mimbres eran de tal fortaleza duradera que hace que a día de hoy sea una amante de los libros y lectora convencida. Y también, por todo ello, la autora de Las olvidadas, una historia de mujeres creadoras o de Contra el viento , ganadora del Planeta 2009 (en la variedad, ensayo y ficción, está el gusto...), valora una jornada como la de hoy, cuando dé comienzo la Feria del Libro de León con ella como pregonera. Destaca que estos eventos sean relevantes en las ciudades: «Es llamativo que se mantengan, que establezcan una tradición como ferias del libro dirigidas a la ciudadanía. En cierto modo, el sector del libro resiste. Otra cosa serán los datos», dice.
Ángeles Caso cree que mucha de la fuerza del libro en la actualidad, frente a una competencia de contenidos arrasadora, parte de esas lecturas iniciáticas que crearon lectores para siempre: «Me parece hermoso que un objeto tan frágil como el libro sea parte de una tradición de ahora», confiesa. «La clave es cómo conseguir desde la enseñanza que se produzca ese vínculo cuando cada vez resulta más difícil. La lectura exige un esfuerzo, frente a una serie, a unos videojuegos... Por eso pienso que lleva las de perder. Pero también creo que el confinamiento sirvió para ver los libros como ese amigo. Al mismo tiempo, el mercado está saturado, hiperbólico...», relata y sitúa así con claridad esas circunstancias que afectan a un sector que tanto se mueve a la caza de los superventas. Que por otra parte bienvenidos sean si se sustentan en la calidad como razón de ser. En cuanto a Ángeles Caso sí se puede decir que en sus libros hay éxitos y premios, como ese Las olvidadas . Ahora, la asturiana huye de la ficción, porque dice que le «agota», y se centra como autora en la investigación en su condición de historiadora con resultados más que brillantes, como la publicación antes citada.
Y así, en su rastro literario se descubren datos que conviene refrescar cuando Ángeles Caso ejerce de pionera de algunos temas ahora candentes que ella puso sobre la palestra desde el compromiso individual. Feminismo y libros sobre hitos alcanzados por mujeres, o la inmigración, son temáticas que ya abordó antes de que se convirtieran en asuntos de primera. Y ella, que vivió tiempos de periodismo en prime time, defiende más la creación reflexiva que puede encontrar en sus trabajos publicados. Tal vez, por ello, los libros formen parte de su vocación y de su profesión.
Y resulta que lo de estar en primera línea le da igual. Aunque recuerde con afecto ese momento espectacular de finalista del Planeta con Camilo José Cela como ganador. Menudo tándem. «Cela fue generoso conmigo. Por un lado estaba el personaje provocador. Y por otro alguien cariñoso, con capacidad para la ternura y la emoción», asegura.