INICIATIVA CULTURAL
El arte de pasar un puente
Celia, Lucas y Álvaro, supervisados por su profesor Carlos Cuenllas, aprovechan artísticamente los días festivos para rematar una propuesta de arte urbano con un mural sobre una puerta de una cochera

Celia, Lucas y Álvaro, de primero y segundo de ESO y segundo de Bachillerato, pintando la tarde del jueves. dl
Un puente por amor al arte. Una iniciativa en la que se mezcla el hobby y la destreza artística. Y seguro que además de la satisfacción de aprovechar el tiempo, la de encontrarlo también para pasarlo bien, como el resto. Esta es una historia de jóvenes con arte para pasar un puente. Así, con Carlos Cuenllas, artista y profesor siempre comprometido en involucrar a sus alumnos en actividades culturales con la ciudad como referencia, son estudiantes aprovechando el puente pintando azulejos en una puerta de una cochera. Título largo del que son protagonistas Celia, Lucas y Álvaro.
Celia, Lucas y Álvaro son tres estudiantes de diferentes cursos y etapas (primero y segundo de la ESO, y segundo de Bachillerato) que han aprovechado el inicio del puente para avanzar, y prácticamente terminar de pintar, un mural sobre una puerta de una cochera perteneciente al número 13 de la calle Luis Carmona, situada en el entorno del Parque de Morano.
El mural, realizado para tapar las pintadas que habían sido hechas sin permiso en la puerta de la cochera, se empezó a pintar esta semana, y se habían invertido en él tres sesiones de clase: dos de Educación Plástica, Visual y Audiovisual, de primero y tercero de la ESO y una de Expresión Artística, de cuarto de la ESO.
El mural imita una pared azulejada, para lo cuál, como trabajo previo, se realizó una plantilla o stencil, perforando una cartulina, en el aula de maristas San José, con un diseño elegido por los estudiantes, y posteriormente se forró la cartulina con la intención de que durase sin deteriorarse durante toda la intervención.
El proceso ha consistido en ir repitiendo el patrón a lo largo de la puerta, hasta 36 veces, con ciertas particularidades, hasta casi compactar su superficie.
Respecto a los colores, se usó el color blanco para disimular un poco las pintadas y como color de fondo de los azulejos, y se utilizaron tonos cálidos para el diseño de las formas: ocre, rosa, granate y varios naranjas, más o menos saturados. En la mayor parte de los casos, los estudiantes, fueron los encargados de debatir y elegir, dentro de los 5 o 6 colores diferentes que había, el tono concreto usado en cada ocasión.
El trabajo se enmarca dentro de los proyectos de aprendizaje-servicio, en los que los estudiantes aprenden realizando trabajos que, en alguna medida, son útiles socialmente. Supone una situación de aprendizaje, en la que, además de la técnica, este tipo de intervenciones implica una experiencia de trabajo en equipo y cierta educación en valores.
Carlos Álvarez Cuenllas nace en León en 1969. Es licenciado en Bellas Artes por la Universidad de Salamanca. Miembro de grupos artísticos como Colectivo 4, Cubo Azul o Grupo Noventaynueve, según información contenida en la web de la Galería Ármaga, de la que es colaborador habitual junto a otros artistas leoneses.