PINTURA TRAS LAS PINTURAS
El Museo del Prado se tiñe de azul profundo

Paredes recién pintadas en El Prado.
La galería central del Museo del Prado, el gran «eje vertebral y vertebrador» de la pinacoteca, donde se exponen obras maestras de Tiziano, Rubens o Tintoretto, está vacía salvo por los andamios, botes de pintura, carritos para mover cuadros y un grupo de operarios que se afana en uno de los extremos para colocar unas bellísimas columnas de piedra del XVII enmarcando la entrada principal. A un lado de la larguísima galería, las paredes lucen recién pintadas de un azul profundo y luminoso sobre las que ya reposan los cuadros que serán colgados este fin de semana. Al otro, las paredes aún verde grisáceo que se renovarán esta semana, y sobre las que reposan los cuadros recién descolgados, vueltos de espaldas contra la pared a la espera de ser movidos y almacenados temporalmente. Aquí y allá, esculturas envueltas en un material protector que les da un aire espectral aguardan igual suerte. El Museo está en pleno proceso de renovación de sus salas más emblemáticas, pintando de azul los 122 metros de galería, eje principal del Prado que conecta todas las salas del piso noble del edificio. En 2008, la galería se pintó de un verde grisáceo y «ya iba siendo hora de renovar», explicael director adjunto de Conservación e Investigación, Alfonso Palacio, feliz con el cambio que va a dar «más contraste y profundidad» a los cuadros. La idea del nuevo color surgió de la exposición de El Greco en Santo Domingo el Antiguo. Los expertos del museo comprobaron que «el azul utilizado resaltaba los colores de los cuadros».