Diario de León

La Junta reforzará la Catedral de León para que las estatuas no la hundan

El delicado estado del pórtico obliga a intervenir antes de colocar réplicas de las 23 esculturas apeadas de la fachada en 2009, que se relizarán con piedra del Algarve y costarán entre 690.000 y 920.000 euros

Florentino Alonso y Gonzalo Santonja en la presentación de la réplica de la estatua del Anciano Simeón en el Museo de la Semana Santa.

Florentino Alonso y Gonzalo Santonja en la presentación de la réplica de la estatua del Anciano Simeón en el Museo de la Semana Santa.ramiro

Verónica Viñas
León

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El pórtico occidental de la Catedral de León —esa fachada que todo el mundo fotografía y nadie olvida— lleva desde julio de 2009 ‘deshabitada’. Donde había apóstoles, profetas y santos hoy hay 23 huecos. La espera, tras dieciséis años, ha terminado. Gonzalo Santonja, consejero de Cultura, y Florentino Alonso, presidente del Cabildo, presentaron ayer en un cónclave de expertos el proyecto que repondrá las esculturas en su sitio. No las originales —esas ya no aguantan más a la intemperie—, sino réplicas talladas en una caliza portuguesa que no se deshace con la lluvia y los hielos de León. Cuatro años es el plazo que ha dado el consejero para devolver su esplendor a la fachada principal de la Pulchra. Cultura prevé iniciar la redacción del proyecto el próximo año, con un presupuesto de 160.000 euros.

No es un problema de dinero, ha insistido Santonja. La cuestión no es solo conseguir copias exactas de las esculturas del siglo XIII, sino que el pórtico, en situación crítica, soporte toneladas de peso. Los informes llevados a cabo son demoledores: la fachada padece patologías crónicas, agravadas por restauraciones inapropiadas del siglo XX que, en lugar de curar, empeoraron el mal. Barnices y resinas que taponaron la transpiración de la piedra y aceleraron su erosión. El hastial occidental cruje. Una estructura que podría ceder si no se actúa ya. Un concurso de ideas convocado en 2021 ya buscó arquitectos capaces de reforzarlo sin traicionar su silueta gótica, sin que se note el bisturí moderno, aunque ninguna solución convenció al Cabildo.

Santonja anunció ayer un ambicioso plan que salvará la portada y la volverá a llenarla de estatuas. Recordó que en 2009, cuando se apearon las esculturas, pensaron que bastarían quince meses. «No hay nada que dure más que lo provisional», dijo el consejero con esa media sonrisa de quien ya ha visto demasiadas obras eternas. Las esculturas «falsas» rondarán entre los 30.000 y 40.000 euros «per cápita». En total, entre 690.000 y 920.000 euros, a los que habrá que añadir una partida similar para afrontar la rehabilitación del pórtico. Finalmente, la empresa almeriense Mármoles Camar, que ha hecho una copia del Anciano Simeón, presentada ayer a los asistentes al cónclave de expertos, reunidos en el Museo de la Semana Santa, no será quien «clone» los santos de la fachada de la Catedral de León con piedra de las canteras de Campaspero (Valladolid). Santonja anunció que la misión recaerá en tres empresas: la vasca Petra, que hace años llevó a cabo un análisis en profundidad del estado de conservación de la piedra del templo gótico leonés, y las leonesas Arteko y Geobit. Utilizarán piedra del Algarve y modernas técnicas robóticas para modelar las imágenes.

Otro tema pendiente es buscar una ubicación definitiva a las estatuas originales. Veinte de ellas, refugiadas en el claustro, siguen expuestas aún a los rigores del clima leonés, mientras otras tres, las más delicadas —san Juan, san Pedro y la Sibila— fueron alojadas en la capilla de san Juan. El Cabildo quiere recolocarlas en las capillas de la girola, mientras la Junta era más partidaria de depositarlas en el Museo de la Catedral.

Hasta ahora, ha habido varios intentos fallidos por replicar las estatuas góticas. En 2014, el Cabildo tanteó decorar con imágenes de resina la fachada, más baratas que la piedra y para evitar que corrieran la misma suerte fatal de las originales. Pero el precedente de la catedral de Burgos, donde las figuras de resina de la Galería de los Reyes se fisuraron en tres años, frustró el proyecto. Peor aún fue en 2019, cuando Simeón —el mismo profeta que ahora protagoniza la réplica triunfal— salió malparado en manos de una empresa madrileña. Los resultados no convencieron ni a los técnicos ni al Cabildo, que optó por empezar de cero. La elección del Anciano Simeón como conejillo de indias no ha sido casual. Lo escogieron porque es la escultura más complicada, la que tiene más volumen y más pliegues. A Santonja le gusta el personaje, porque, según la tradición, el Espíritu Santo le revela que antes de morir va a ver a Jesucristo, por lo que «es muy bonito que esta primera escultura sea un anuncio de que van a venir todas», dijo.

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