ARTE
Dos artistas, dos ideas y un encuentro en La Panera
El Monasterio de Sandoval acoge una exposición de Juan Carlos Uriarte y Juan Rafael en la que dialogan desde diferentes lenguajes y generaciones

Artistas, como José de León, público en general y autoridades, acudieron a la inaguración de la exposición.
La Panera del monasterio de Santa María de Sandoval inauguró ayer la muestra Juan Rafael y Juan Carlos Uriarte. Dos generaciones de creadores. Se trata de una producción del Instituto Leonés de Cultura (ILC) en la que cada uno aporta su arte para conseguir una fusión generacional que por otra parte ambos practican con admiración. Así, estos dos artistas distintos en cuanto a edad, lenguaje y trayectoria conviven y dialogan de forma muy sugerente en esta muestra. La exposición contó con la presencia además de sus autores, del director de Arte y Exposiciones del ILC, Luis García, además comisario de la muestra; el alcalde de Mansilla Mayor, José Alberto Martínez, y el presidente de la Junta Vecinal de Villaverde de Sandoval, César Cascallana.
Según la propuesta de Luis García y el ILC se parte de la idea de poner en relación a dos artistas que pertenecen a generaciones diferentes: una surgida en la posguerra española y que transitó desde la dictadura a la democracia, con frutos artísticos continuados, y otra que nació a finales de la dictadura, plena de esperanzas en el futuro, que aborda las problemáticas políticas sociales y culturales más actuales y que se abrió a los diálogos de ámbito internacional con la apertura de las puertas nacionales a los fenómenos creativos más renovadores del momento, allá por los años ochenta. «Dos formas de entender el mundo y la sociedad que, aunque parezca extraño y complejo, tienen sus puntos de coincidencia y conexiones que permiten a ambos creadores generar puentes de diálogo, así como un reconocimiento y una convivencia fraternal, hecho que ha permitido el desarrollo de un ambiente fructífero y enriquecedor fuera de las tensiones y luchas personalistas y generacionales que han sido el pan nuestro de cada día en el ambiente cultural nacional», como reflexiona el responsable del Departamento de Arte del ILC y comisario de la muestra junto a José Luis Casas, Luis García Martínez-. Algo más de veinte años separan el nacimiento de ambos creadores, pero ambos coinciden en un hecho muy significativo: su conexión vital y creativa con el mundo literario, algo que nos recuerda la importancia de la relación de estos dos territorios creativos a través de la historia y de forma muy evidente y clara en León».
Una realidad que Luis García ejemplifica citando a creadores que han transitado por los dos espacios expresivos, como Rafel Alberti, Federico García Lorca o Ramón Gaya, pero también próximos a nosotros como el singular escritor y pintor Eduardo Arroyo —vinculado directamente a Robles de Laciana-, que llegó a conjugar la narrativa con la pintura de forma magistral; el pintor y poeta Juan Manuel Díaz Caneja, amigo de Antonio Gamoneda y del cual se guarda un magnífico legado en la colección del ILC; el premio Nacional de Poesía Juan Carlos Mestre, que combina sus versos con todo un mundo plástico subyugante y mágico; Manolo Jular, pintor polifacético, y crítico y analista acido y controvertido; y el magnífico pintor y escritor Carlos León, que expone actualmente en el MUSAC de la capital provincial. En el terreno de la poesía visual que fusiona íntimamente los dos territorios creativos en una unidad integral se cuenta con varios casos notables, el de Gustavo Vega y Jesús Peñamil, fallecido hace un año. En el ámbito de la crítica artística es necesario recordar al magnífico poeta —y crítico— Antonio Gamoneda. «Es decir, que existe un vínculo entre el mundo de la literatura y el de las artes plásticas muy intenso y fructífero de diálogo, confluencia e incluso fusión que en León se fortalece y cuenta con su propia trayectoria», continuó García Martínez Y es que el Departamento de Arte y Exposiciones del ILC viene colaborando activamente con el Ayuntamiento de Mansilla Mayor y con la Junta Vecinal de Villaverde de Sandoval en la gestión de La Panera, cooperación fructífera que ha posibilitado una mayor difusión de este magnífico ejemplo de la cultura monacal cisterciense, así como la puesta en valor de un espacio que permite la difusión en el medio rural del arte actual y contemporáneo, tanto de la colección del Instituto Leonés de Cultura como de la obra de destacados artistas locales, nacionales e internacionales. Basta con citar algunas exposiciones organizadas en este lugar para comprobar su importancia y significación, como Palimpsesto creativo, un hito por el número de artistas participantes y su repercusión.