Un festival de música al estilo rural leonés
Modorrowland celebrará su octava edición el próximo 14 y 15 de agosto. El evento volverá a cartel novedoso en Joarilla de las Matas
Edición pasada del festival
El festival de música Modorrowland volverá a Joarilla de las Matas el próximo 14 y 15 de agosto, una iniciativa para dar un aire fresco al mundo rural por medio de la música que celebra ya su octava edición.
Cristina Raposo, una de las organizadoras del evento, alega que los grupos más esperados son las cabezas de cartel: Sínkope y O’Funk’illo. Detalla que otros grupos que serán recibidos con mucha emoción serán Éxtasis, grupo emergente que ha estado en Sonorama y que se ha empezado a conocer gracias a las redes sociales, Las Petunias así como Ciclonautas. El resto del cartel lo completan Alademoska, Delameseta, Cuernicornios y Ramón Carballo, junto con la presencia de distintos DJs durante la madrugada. El viernes 14 tocarán Sínkope, Ciclonautas, Éxtasis y Cuernicornios además de los djs Miss Campfire, DJ Pela y Lobete y Rulax. El sábado 15 llegará el turno de O´Funkillo, Las Petunias, Alademoska, Delameseta y Ramón Carballo, además de los DJs Sergio Varela, Puretas DJs, Perrote y Lobete y Rulax.
Una quedada informal entre siete amigos procedentes de Joarilla fue todo lo que se necesitó para visualizar este proyecto: «El festival nació hablando en grupo acerca de qué se podía hacer en las fiestas del pueblo. Se nos ocurrió traer música en directo en una noche que estábamos cenando juntos en una bodega y pensamos hasta el nombre. Al año siguiente lo hicimos realidad».
Cada detalle de esta fiesta es un guiño al folclore leonés, como parte de un evento que demuestra que es posible integrar las tradiciones de siempre junto con formas de ocio contemporáneas. El llamativo nombre de este festival, aunque parezca jocoso, es un ejemplo de esa idea de fusión de lo tradicional con lo moderno: «La palabra modorro se utiliza mucho en nuestro pueblo como un insulto amable y cariñoso como para decir ‘estás tonto’. Cogimos esa palabra y parodiamos el festival de música eletrónica Tomorrowland».
Este año la decoración se inspira en el calendario agrícola de la Basílica de San Isidoro: «La mascota del festival es una oveja porque antiguamente en el pueblo había pastores y también tenemos la Fiesta de los Pastores en septiembre, en la que sale gente vestida con pellejos de oveja y danzan con la Virgen. Por esa razón, la oveja sale bailando en las ilustraciones. Esta vez quisimos poner a la oveja haciendo labores del campo como la siega o la vendimia. Al final acabó pareciendo el calendario agrícola y le hemos hecho un homenaje a la provincia. Los vasos, las pulseras y los carteles reflejan toda esa temática del calendario románico. Las alpacas son otro homenaje a lo rural», explica Raposo.
Como parte de esa reivindicación de lo castizo, los organizadores siempre tratan de incluir grupos autóctonos en el festival. El año pasado actuaron en esta cita El Nido, una banda burgalesa que «toma música folclórica de la Meseta y la mezcla con música moderna», según Raposo. En esta edición, el grupo autóctono que rinde homenaje a la raigambre de la comunidad es Delameseta, grupo compuesto por un DJ y una bailarina folclórica vallisoletanos.
Raposo reconoce que esta iniciativa está ayudando a dar un hálito de vitalidad al municipio: «Durante las fechas en torno al festival se nota que se concentra la población. Nos encontramos todos aquí. Gente que antes venía menos ahora viene más por estas fechas». De acuerdo con la organizadora, el éxito del festival anterior fue fulminante, con la asistencia de 1.200 personas, venidos también de distintas provincias del país: «Fue muy bien y los grupos quedaron encantados. Como nuestro festival es muy eercano y rural, acogemos muy bien a la gente de fuera. Viene gente de Barcelona, Madrid, Cuenca, Valladolid y Palencia».
Raposo destaca la favorable evolución que ha tenido el festival a lo largo de estas ocho ediciones: «Hemos ido intentando traer grupos más conocidos. Siempre intentamos traer grupos de calidad dentro de nuestras posibilidades. Antes el escenario era un remolque y ahora tenemos un escenario como tal. Sin embargo, hemos conservado el remolque para los DJs para preservar el toque rural. Hemos mejorado la infraestructura y los servicios implantando foodtrucks, zona de mesas y bancos, así como zona de acampada con baños y duchas».
Raposo incide en que el éxito de que hayan podido atraer a bandas más conocidas reside en una buena negociación, aunque también en que las propios grupos se ven atraídos por este formato más pequeño y familiar, e incluso en que las bandas se enteran por otras agrupaciones que han disfrutado participar.