LA GRAN NOCHE DEL CINE
«Chicago», la triunfadora

Nicole Kidman y Catherine Zeta Jones celebran los Oscar conseguidos por ambas
El musical Chicago se alzó finalmente triunfador en la 75 edición de los Oscar, en una velada llena de sorpresas, el éxito del español Pedro Almodóvar y de la mexicana Frida y algunas protestas contra la guerra en Irak. La obra inspirada en el musical de Bob Fosse consiguió seis estatuillas: mejor película, mejor actriz secundaria (Catherine Zeta-Jones), dirección artística, sonido, montaje y vestuario. «Esto es demasiado... mis hormonas están fuera de control de tener que lidiar con esto», comentó una embarazadísima Zeta-Jones al recibir su galardón. El pianista fue la gran sorpresa con tres galardones, como el de mejor actor para Adrien Brody, mejor guión adaptado y mejor director, para Roman Polanski. El realizador estuvo ausente de la ceremonia, al ser prófugo de la justicia estadounidense. Nicole Kidman se hizo con el premio a la mejor actriz con Las horas, como dijo el actor Denzel Washington al entregarle el galardón «por una nariz», en referencia al maquillaje nasal utilizado por la intérprete en su papel de Virginia Woolf. Y Frida consiguió dos de los galardones a los que aspiraba gracias a la estatuilla lograda por mejor maquillaje y a la mejor banda sonora, que el compositor Elliot Goldenthal dedicó a México. Pero la velada que comenzó llena de incertidumbre ante la posibilidad de ser cancelada o demorada por culpa de la guerra tuvo su principal protagonista en los gestos en favor de la paz, algunos silenciosos y otros bien sonoros. Chris Cooper, ganador del Oscar al mejor actor secundario con Adaptation. El ladrón de orquídeas, fue el primero en abrir este frente que ya muchos defendían en sus solapas con diferentes insignias en favor de la paz, ya fuera inspirado en la paloma de la paz de Pablo Picasso o el símbolo internacional pacifista. «A la vista de todos los problemas del mundo, le deseo paz a todo el mundo», afirmó Cooper con la estatuilla en su mano. Sin embargo, cada cierto tiempo la ceremonia fue interrumpida por la cadena que los transmitía en directo, ABC, siempre durante los cortes publicitarios, para informar de los avances del ejército estadounidense hacia Bagdad, incisos que vinieron después de algunas de las declaraciones pacifistas, ya fuera por parte de Cooper o Gael García Bernal. El joven actor mexicano recordó al presentar la canción de Frida que «la necesidad de paz en el mundo no es un sueño, es realidad». En esta noche de reivindicaciones la sala se puso en pie con el discurso del documentalista Michael Moore, que con el Oscar en la mano por Bowling for Columbine lanzó una arenga en contra del Gobierno estadounidense y una guerra «falsa».