OPINIÓN Verónica Viñas
Espléndido colofón
El Congreso Internacional sobre la Catedral de León no fue sólo un foro de voces autorizadas, de sabios con tesis sesudas sobre el templo. Realmente, como expresó en voz alta su presidente, Joaquín Yarza, ha hecho historia. Habrá un antes y un después. Muchos ponentes expusieron y fundamentaron teorías que arrojan nueva luz o cambian sustancialmente el pasado del templo. Pero quisieron también comprometerse con el presente y el futuro de la seo leonesa. Suscribieron un «manifiesto» de intenciones que, a poca sensibilidad de las instituciones, debería interpretarse como exigencias: dinero y continuidad para el taller de vidrieras, restauración de las zonas que corren mayor peligro y la creación de un Centro de Estudios Góticos con carácter permanente en León. Dado que estamos en tiempo de elecciones, los partidos deberían recoger el guante...