INTERFERENCIAS
Barato, barato
YA LLEGÓ el verano y las rebajas a televisión porque esa obsesión de los porcentajes, el share , las audiencias o llámese como se quiera, baja en intensidad y nadie aprecia riesgo ni en su balance de beneficios ni en su poltrona, que eso a veces también cuenta (y mucho). Lo de barato, barato ya es una expresión acuñada a cuenta de quienes patean calles y locales públicos, ofreciendo gangas, desde relojes a mantas o chupas, pero también la tele se suma al slogan aunque lo disimule abiertamente. Si con la llegada del estío, el consumo catódico desciende, de poco valen las novedades. Resulta más cómodo tirar de rutina, ofertar gangas, y a esperar resultados, que a veces traen sorpresas muy rentables (recuérdese El diario de Patricia hace dos años...). En la parrilla de hoy eligimos un muestrario a tres bandas. El recurso a un clásico que entra ahora en su novena temporada y es un concurso así como muy chungolight: el Gran Prix 2003 de Ramón Viajesmarsans García en La Primera. A su favor, que es apto para edades desde 3 hasta 90 años. Taponar un agujero de casi cuatro horas con un Especial La isla de los famoS.O.S . en Antena 3, a base de refritos y la coartada de los momentos estelares tiene coste cero, una ganga. Repescar un serial clásico de los primeros sesenta, El Virginiano , que TVG propone a diario en su sobremesa. Son alternativas de la tele veraniega, aunque hay otras. Puestos a elegir, mejor viajar por el túnel del tiempo a las peripecias de Trampas en un Oeste muy de cartón-piedra. En cuanto al resto, habrá que seguir de cerca a Telecinco, la cadena con mejor pinta contra un verano... barato, barato.