INTERFERENCIAS
5%
ES EL PORCENTAJE de ingresos que las teles deberán invertir en películas europeas y españolas. Lo aprobó el Gobierno para fomentar la industria cinematográfica, que lo consideraba una reivindicación histórica. De ese 5%, el 60% irá a películas nacionales. Como era de esperar, las privadas echan humo por las orejas. Es que además, la medida descarta a las series de ficción en favor de las obras unitarias, sean documentales, tvmovies , cortos o largometrajes. Siendo objetivos se entiende el mosqueo en cuanto a no considerar la producción de seriales como apoyo al sector, que lo son y mucho. De no ser por ellos, un buen puñado de guionistas, realizadores, actores y técnicos, estarían a dos velas... La producción necesita de esta medida, y las televisiones podrán elegir los proyectos que le apetezcan, aunque busquen rentabilidad inmediata y acaben tirando por los suelos la autoestima del cine español en cuanto a calidad se refiere. Obvio que apostarán por derivados de Torrente y frikis varios, que son los que dan pasta. No se olvide que las privadas deben rendir cuentas y los Torrentes & Co hacen caja frente a autores consagrados, rentistas de glorias pretéritas, cuyas obras interesan al confuso club de la cinefilia militante y espantan al espectador ligero, que es quien va al cine y deja los cuartos.