La soprano era apodada «la voz de ángel» por la dulzura de su timbre
Fallece Renata Tebaldi, quien fue la rival de María Callas
Su duelo musical durante los años 50 y 60 alcanzó cotas de elevadísimo nivel

La soprano Renata Tebaldi posa tras una de sus intervenciones
La soprano italiana Renata Tebaldi, una de las más grandes sopranos de toda la historia de la lírica y gran rival de María Callas durante los años 50 y 60, falleció en ayer a los 82 años en su casa de San Marino, según anunció su médico Niksa Simetovic. La cantante, cuyo estado de salud se había agravado en los últimos meses, residía desde hace un año y medio en esa pequeña república cercana a la Costa Adriática, donde hasta el último momento estuvo acompañada de compañeros y amigos. Nacida en la localidad de Pesaro el 1 de febrero de 1922, Tebaldi se ganó en Italia el sobrenombre de la «anti-Callas» por los éxitos artísticos que le opusieron a la cantante griega, con la que mantuvo una fuerte rivalidad. Hija única de un profesor de violonchelo, ingresó a los 15 años en el Conservatorio de Parma y, tres años después, se trasladó al de Pésaro, donde terminó sus estudios musicales. Su debut tuvo lugar el 23 de mayo de 1944 en la Opera de Rovigo con el papel de Elena en «Mefistófeles», de Arrigo Boito, y posteriormente interpretó varias obras líricas en el Reggio de Parma, en la Opera de Trieste y en Roma. En mayo de 1946, una vez reconstruida La Scala de Milán tras ser bombardeada durante la guerra, participó en el concierto de inauguración, dirigido por Arturo Toscanini. Un año después volvió a cantar en ese teatro, interpretando «Los maestros cantores» y «La Boheme»; entre 1948 y 1952 actuó en todos los grandes teatros italianos (Venecia, Roma, Verona, Bolonia, Nápoles y Florencia), y empezó a darse a conocer también en lugares como Lisboa, Londres, París y Buenos Aires. En aquella época afirmó que uno de sus papeles favoritos era el de la Desdémona de «Otello», porque consideraba que se adaptaba de forma ideal a su personalidad. En 1950 debutó en San Francisco, y cinco años después, el 31 de enero de 1955, en el Metropolitan de Nueva York, donde interpretó óperas como «Tosca», «Otello» y «La Boheme». Su carrera concluyó a mediados de los años 70 por un repentino problema en las cuerdas vocales, por el que decidió retirarse y realizar sólo algunas actuaciones esporádicas en teatros europeos. Fue poseedora de una voz bellísima, que mantenía el mismo color en todo su registro, y destacaba por su técnica de emisión, que la hicieron el prototipo de cantante de ópera italiana. Durante su carrera recibió los más importantes galardones de la lírica entre ellos el premio «Caruso», otorgado por la Asociación que lleva el nombre del mítico tenor. Hay una anécdota famosa cuando Renata Tebaldi concluyó de cantar la Tosca de Nueva York en 1968 y María Callas, que se encontraba entre el público, lanzó tan tremendo ¡¡Bravismi!!, que hizo enmudecer de improviso a los cientos de espectadores del patio de butacas del Met ante semejante muestra de admiración de su rival más encarnizada, pero lo cierto es que aquella noche la Tebaldi había cantado como un ángel. Y es que detrás de esa belleza paradisíaca, de esa dulzura aparente la voz de Renata tenía poder y un tremendo carisma para hacer que las notas más livianas llegaran a todos y a cada uno de los espectadores con la misma intensidad emotiva.