EL INVENTO DEL MALIGNO JOSÉ JAVIER ESPARZA
Comisario
TELECINCO ha dado este fin de semana por concluida la octava temporada de su serie policial El comisario . Ocho temporadas son muchísimas: casi siete años en pantalla. En esta última tanda, además, la serie ha conseguido mantener una asombrosa audiencia media: siempre por encima de los cuatro millones y medio de espectadores, también cuando fue trasladada a la noche de los viernes. Tito Valverde, su principal protagonista, ha declarado que esta temporada «ha sido la más larga, la más dura y la mejor con diferencia». Es cuestión de gustos. Lo que nadie negará es que cada temporada representa un paso adelante en calidad, en confección, en hechuras; cada nueva entrega evidencia mejoras en las escenas de exteriores, en la consolidación de nuevos personajes, en las interpretaciones de los «fijos» Es interesante ver cómo los actores, después de dos o tres temporadas, «explotan» y acaban por construir personajes casi perfectos: pasó con Marcial Álvarez (Pope), con Juanjo Artero (Charli), con Jaime Pujol (Casqueiro) Aún no ha pasado con Zutoia Alarcia, la forense, quizá porque el relato comenzó atribuyendo a su personaje una función menos profesional que sentimental. Pero sí pasó desde el principio con Tito Valverde, que tardó muy pocas semanas en componer un personaje que, desde entonces, ha mantenido prácticamente inalterado, con un perfil tan nítido que resulta insustituible. La otra noche se despedían todos de la audiencia en el bar de enfrente de la comisaría. Al revés que en otras ocasiones, esta octava temporada no ha dejado pendiente ningún hilo narrativo: no han secuestrado a nadie, no quedan amores sin resolver ni casos abiertos; el relato de la novena temporada empezará desde cero. Las últimas noticias sobre El comisario indican que la cadena ha propuesto a la productora 52 capítulos más.