Diario de León

| Reportaje | Carcajadas en la oficina |

«Camera Café» vuelve a su sitio

Telecinco prevé que en enero regrese a su puesto diario, a las 21.30 horas, el programa de humor cuyo reparto encabeza un actor muy atípico, César Sarachu, el bobalicón Bernardo

El actor César Sarachu interpreta a Bernardo, un ingenuo oficinista, en el programa «Camera Café»

El actor César Sarachu interpreta a Bernardo, un ingenuo oficinista, en el programa «Camera Café»

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Mercedes Rodríguez - madrid
León

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Camera café debutó en Telecinco a las 21.30 horas y se convirtió en un fenómeno televisivo. Arrasó este formato dirigido por Luis Guridi en el que la disparatada oficina se convierte en un microcosmos, donde cada personaje, bien definido, puede ser reconocible por el espectador. Uno de los más genuinos es Bernardo, este presunto bobalicón que tan bien defiende el actor bilbaíno César Sarachu. El programa se ha cambiado de horario y franja; pasó a los domingos por la noche, ahora está instalado en la sobremesa de los fines de semana, pero en enero recuperará su franja original y diaria. Así lo avanza Sarachu, un actor que ha hecho una meritoria carrera fuera de España y que ha tomado cariño a su entrañable personaje. Es más, asegura que se identifica en cierta medida por él y que le gusta su inocencia. Sarachu sostiene que el trabajo en equipo y los buenos guiones son la base del éxito de Camera Café , que se sitúa entre los diez programas más vistos de los fines de semana -más de 2 millones de espectadores- y que ha demostrado superar los traslados de horario. El actor vive entre Madrid y Estocolmo. Ha seguido una carrera internacional no planeada. Se fue a estudiar teatro a París porque se presentó en la Escuela de Arte Dramático en Madrid, «pero no me cogieron, me echaron en la primera prueba». Un oficio muy difícil Y, paradojas de la vida, le hicieron un favor porque esta circunstancia le abrió puertas de Europa después de formarse en las mejores escuelas del mundo. Aprendió francés e inglés. Tras casarse con una sueca, también dominó este idioma, que le ha facilitado trabajar en el país nórdico con regularidad. De las producciones teatrales de las que ha formado parte destaca su participación en la prestigiosa compañía londinense Teatre de Complicité. No es fácil encontrar un actor con tan sólida formación, en reclamados centros teatrales de París y Londres. Ahora trabaja con soltura en ambos mercados. En Suecia está a punto de estrenar una nueva película y esta primavera aparecerá en la cabecera de cartel de un nuevo largometraje francés, L'homme qui Marche , de Aurelia Georges. En el Reino Unido, intervino en varios títulos cinematográficos de los hermanos Quay, que fueron producidos por Terry Guilliam. ¿Hay que salir de España para tener éxito? Este profesional no está seguro. Se fue porque no encontraba aquí un panorama interesante, pero mantiene que la situación general de los intérpretes en parecida en todas partes. «Está difícil. el teatro es el hermano pobre en todas partes y no hay circuitos. Y el cine también es medio complicado para hacerte un sitio». Está en oficio azaroso, pero cree que su profesión cada vez se diferencia menos de otras. «Son tiempos en que resulta peliagudo mantener una estabilidad; hay que pelear mucho, tener disciplina y ni aún así. Hice una obra en Suecia que trataba de altos ejecutivos que de la noche a la mañana se encuentran en la calle. Es un fenómeno que se extiende», argumenta. Estudió hasta segundo de Medicina, pero tras participar en un taller de teatro del País Vasco se dio cuenta de que lo suyo era la interpretación. Recaló en 'Camera café' tras el reiterado empeño del director de la serie, Guridi, con quien había colaborado en varios trabajos. Para él, residente en Suecia, resultaba una peripecia enfrentarse a vuelos continuos por las exigentes grabaciones. ¿Bernardo es un bobalicón? Sarachu asegura que «es un niño, muy ingenuo; le faltan un par de vueltas en la sartén, pero es buena persona. Un hombre sencillo». Poco a poco ha ido redondeando el personaje y su evolución en la surrealista oficina. Aunque en apariencia Sarachu no tenga nada que ver con Bernardo, ya que el actor ha demostrado ser un hombre de riesgos, dice que «en el fondo yo soy muy niño, y esa es una virtud para un actor. A veces me río o me hacen gracia las mismas cosas que al personaje; me identifico con Bernardo. Me gusta su inocencia». Papeles dramáticos Tras el éxito de Camera café le llegan distintas ofertas en España, pero asegura que no quiere seguir haciendo papeles cómicos parecidos y ha rechazado diferentes proyectos. «Aquí se me conoce como Bernardo, pero la mayor parte de mis papeles fuera de España han sido dramáticos, y me gustaría hacerlos aquí».

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