Un «collage» sorprendente
Los alumnos de grabado de la Escuela de Arte realizan una magnífica instalación utilizando sólo cartulina y alfileres

Foto de familia de los alumnos de la Escuela de Arte de León junto al «collage»
Cada año, cuando el curso está a punto de terminar, los alumnos de la Escuela de Arte de León, concretamente los que cursan el Ciclo de Grabado y Técnicas de Estampación, sorprenden al público con una exposición, que en los últimos tiempos se ha convertido habitualmente en una instalación, en la que dejan patente de alguna manera lo que han aprendido a lo largo del curso. La sala de exposiciones del centro, que por cierto en los últimos tiempos parece haber frenado un poco actividad, ofrece en esta ocasión una espectacular instalación en la que los alumnos de Chema Carbajo han realizado un enorme mural en blanco y negro a base de recortes de cartulina y alfileres. Quince son los alumnos de primero y segundo de grabado que han participado en el trabajo que, por cierto «nació de un garabato que alguien había dibujado sobre un papel. A partir de él -nos explican- recogimos las zonas que más nos gustaban e hicimos una interpretación del mismo a mayor escala. Después por medio de una cuadrícula lo hemos trasladado a las paredes de la sala con recortes de cartulina sujetos con pequeños alfileres». El efecto es sorprendente, porque el espectador se encuentra con unas paredes blancas aparentemente pintadas con enormes trazos negros que parecen haber sido realizados con grandes brochas, cuando en realidad el conjunto es simplemente un inmenso collage. Los alumnos de la Escuela de Arte tienen muchas razones para haber hecho así su trabajo. «Con la cartulina no manchamos nada y los pequeños agujeros de las alfileres pasarán desapercibidos en la pared cuando la instalación desparezca. Además está el factor sorpresa que también es importante, cuando la gente se acerca a la pared y se da cuenta que lo hemos hecho con cartulina no se lo cree. Además ha sido la manera de que todos pudiéramos participar en el trabajo, ya que con brochas o pinceles hubiera sido imposible». Quince alumnos ilusionados que han dedicado, casi a tiempo completo, toda una semana para llevar a buen puerto su intento. En esta ocasión ha sido la magnificación de un simple garabato, el pasado curso fueron sugerentes efectos de luz, ¿con qué nos sorprenderán los alumnos de Grabado el próximo año? Seguro que ya se lo están pensando.