Chatos, tuertos y mutilados

En el rostro de la Sibila, del pórtico occidental, se aprecia el deterioro
Los especialistas apuestan por distintos «tratamientos» para el mal de la piedra que afecta a santos e imágenes emblemáticas del templo gótico, que presentan un aspecto mutilado y, en pocos años, podrían ser completamente irreconocibles. A muchos les faltan partes «sobresalientes» del rostro y cuerpo, que han ido perdiendo por la erosión y el paso de los siglos. Hace meses se habló de celebrar un congreso con los mayores especialistas antes de efectuar cualquier intervención. Pero los planes han cambiado. La Junta acabó considerando el tema urgente y encargó a la empresa Petra un diagnóstico y una metodología de intervención. Uno de los aspectos más complicados de esta rehabilitación será salvar la policromía de las esculturas góticas o, mejor dicho, lo poco que queda de ella. Hace meses un equipo de expertos tomó muestras de las pinturas para conocer su estado de conservación y averiguar otros datos como la composición de estos pigmentos. Las actuales tendencias de restauración defienden la protección de lo conservado, pero en ningún caso su reconstrucción. Sin embargo, es posible que bajo la espesa capa de suciedad que recubre a las imágenes quede más pintura original de la que se aprecia.