EL INVENTO DEL MALIGNO | Entrevista | Yolanda Flores |
Unanimidad «El griterío está en todo, no sólo en los programas rosa»
Acaba de estrenar en Telecinco «El ventilador» sobre actualidad rosa
Fue la imagen más vista del sábado en todos los canales y será la imagen de mes, si no del año, porque ya se está viendo en infinitas páginas de Internet: el Rey que abronca a Hugo Chávez, «¿Por qué no te callas?», y después el Rey que planta a Ortega y se marcha de la Cumbre Iberoamericana. Desde el mariñesco «que te calles, Karmele» no se había oído una conminación al silencio con más posibilidades de convertirse en giro común de la lengua popular. Decía el viejo maestro que los grandes acontecimientos admiten, por definición, un solo titular: «Franco ha muerto», «Felipe presidente», «Alonso campeón»; «¿Por qué no te callas?». Era lógico, pues, que en el titular coincidieran todos los canales de televisión a la hora de dar la noticia. Lo que pasa es que coincidieron en eso y también en todo lo demás. En estas situaciones es cuando se hace patente la pasmosa unanimidad de las cadenas de televisión españolas, su homogeneidad de plomo, que no concierne tanto al enfoque editorial -aunque también- como a la manera de hacer información, de contar las cosas. Lo del sábado noche era digno de verse: en todas las cadenas, una periodista -porque todas eran mujeres-, situadas todas en idéntico espacio, con el mismo paisaje detrás, sujetando todas el micrófono de la misma manera y contando la misma historia; cualquiera diría que eran todas la misma periodista que cambiaba de peluca para hablar en según qué cadena. Todas las cadenas contaron también el regio plante ante la intervención del sandinista Ortega, y todas las cariátides del idéntico micrófono coincidieron -faltaría más- en dar la misma versión: la decisión del Rey de abandonar la cumbre había sido consensuada con Zapatero. La verdad es que debieron de consensuarla por telepatía, porque basta ver el video para constatar que fue un gesto espontáneo y, por tanto, ajeno a consenso alguno. Acto seguido, la enviada especial de Antena 3, Cristina de Juan, aclaraba las cosas: señalaba que eso del consenso era la versión del Gobierno español. Deducción del espectador: o sea, que todos repiten la información que les da el Gobierno, y de ahí la coincidencia. Bueno, pero, entonces, ¿en qué ha quedado exactamente el trabajo de los periodistas de la tele? ¿En el de simples lectores de las notas de prensa oficiales? Aún no hace muchos años se premiaba al periodista espabilado que metía la cuchara en los corrillos y estaba en condiciones de aportar algo original: «Sabemos de buena fuente que». Pero ahora Buenafuente es un programa humorístico de medianoche. Al cual, por cierto, también va a acudir el presidente del Gobierno. Yolanda Flores ha hecho una extensa carrera radiofónica, primero en la Ser y, posteriormente, en RNE, donde desde hace años conduce la revista cinematográfica De cine . En Telecinco, donde se incorporó en 1997, fue la eterna sustituta en las mañanas, en las tardes ( A tu lado ) y también en las noches, donde tomó el relevo de Jordi González en TNT . Algunos críticos le reprocharon su giro televisivo hacia argumentos rosa o los debates acalorados sobre los mismos temas. Pero ella asegura que sigue ejerciendo su profesión con el mismo respeto y rigor, aunque es consciente de que esta trabajando en un espectáculo y como tal lo ofrece. Acaba de estrenar un nuevo formato para la medianoche, El ventilador , que da vueltas sobre el mismo argumento, envuelto a veces en lo grueso. Pero ella defiende que las aspas también pueden «purificar el aire». -Después de toda una vida en la radio, ¿qué le aporta la televisión? -Casi lo mismo que la radio porque empecé a compaginar los dos medios desde hace casi quince años. Al principio eran guiños en programas de televisión que duraban meses, pero ahora ya ocupan el mismo lugar indistintamente. -Ha estrenado ahora un programa en el que es presentadora titular porque ha ejercido en los anteriores casi de eterna sustituta. 1397058884 El ventilador es mi estreno oficial. Ya he hecho todos los master de la mañana, de la tarde y de la noche. No obstante, aunque TNT Jordi González y yo estuvimos presentándolo año y medio cada uno. En ese programa pude mostrar ya mi personalidad y mi estilo. Me dio la oportunidad de alcanzar un registro al que no pensé que podía llegar, en la noche. -¿A quién le gustaría entrevistar? -No pienso en personajes. Me da igual que la entrevista sea a un primero o un tercero. Me he llevado gratas sorpresas con actores de reparto, con quienes he tenido charlas deliciosas. Me gusta la persona, no el personaje. En El ventilador se entrevistará a todo aquel que tenga algo que contar y aquellos que siendo conocidos y seguidos por la prensa vayan a aportar un discurso diferente. -¿Siempre dentro del mundo rosa? -Es un programa de actualidad social. A veces saldrá un programa más rosa y otras nos iremos más al amarillo. La gama de colores está abierta, como las aspas del ventilador. -¿Qué le parece la televisión rosa? -A mí me gusta. Creo que hay espacio para todo, tratando los temas con respeto. Se considera que los argumentos políticos tienen que ser serios, pero muchas entrevistas rosa son muy serias. -Y luego está el griterío... -Ah, claro. Pero el griterío está en todo, no sólo en los programas rosa. Somos un país en el que parece que tenemos que gritar para que se nos escuche. Hay que bajar un poco el tono. Yo procuraré no levantarme del asiento. Recuerdo que cuando empecé en TNT muchos críticos decían que había sido una periodista seria y que ahora buceaba en un programa así...Pero sigo siendo la misma periodista y siempre me guío por el respeto y el rigor. No dejo de pensar que todo es espectáculo, y como tal hay que ofrecerlo. Y por eso uno no se sale del plato. -¿Cree que la televisión rosa bajará el tono, se alejará el griterío o es que éste gusta? -Yo no tengo la clave. Depende de muchas variantes. Tu planteas un programa con determinado criterio y luego el personaje se puede ir por otros derroteros. -¿El gusto por los programas del corazón es un fenómeno particularmente español? -También se ofrece en otros países, aunque quizá no de la misma manera. Yo creo que a la gente le entretiene y le evade de los problemas del día. El ventilador no es un programa precisamente familiar, sobre todo por la hora.