Diario de León

| Reportaje | Literatura en viñetas |

Cuando los cómics se llamaban tebeos

El libro «Los tebeos de nuestra infancia», de Antoni Guiral, quiere ser un homenaje a los buenos momentos que la mítica editorial barcelonesa Bruguera hizo pasar a varias generaciones

Ibáñez y su Mortadelo, buque insignia de la editorial Bruguera

Ibáñez y su Mortadelo, buque insignia de la editorial Bruguera

Publicado por
efe | madrid

Creado:

Actualizado:

Los tebeos de nuestra infancia. La Escuela Bruguera (1964-1986) , de Antoni Guiral, pretende rendir homenaje a los artistas que hicieron felices a varias generaciones de españoles que todavía no contaban con televisión, salvo alguna en blanco y negro, vídeo, DVD y mucho menos con videojuegos o playstation. El libro Los tebeos de nuestra infancia es la continuación de Cuando los cómics se llamaban tebeos , y con el mismo su autor revisa la larga etapa de la editorial española Bruguera que va desde 1964 hasta 1986 que, de alguna manera, conformó una parte de la educación sentimental de varias generaciones de españoles. Para ello Antoni Guiral parte de una estructura cronológica y profundiza en las cabeceras más determinantes de las historietas humorísticas de los últimos veintidós años contadas por la editorial Bruguera. Los tebeos de nuestra infancia dedica una parte de su contenido tanto a revisar las series y personajes que conformaron el Universo Bruguera de aquella época como a los autores que lo hicieron posible. Los técnicos editoriales, las revistas, los autores y los personajes se convierten en los protagonistas de una publicación que, como su antecedente, quiere rendir homenaje a los tebeos que ocuparon nuestra infancia y nuestra adolescencia, y que tan buenos recuerdos nos dejaron. Así, el libro recuerda los orígenes de la editorial con tebeos de humor dirigidos a lectores infantiles y juveniles con títulos básicos como Pulgarcito , DDT o Tío Vivo , punta de lanza del mejor humor referencial reflejo de la cotidianeidad del país durante las décadas de los cuarenta y los cincuenta. Crisis y reediciones Avanza con nuevas cabeceras surgidas a finales de los sesenta y mediados de los setenta en las que revistas como Gran Pulgarcito , Mortadelo o Zipi y Zape, además de publicaciones infantiles como Cole-Cole o Buenos Días , que intentaron aportar un nuevo aire a la historieta humorística para jóvenes y niños. Los años ochenta estuvieron marcados por la crisis posterior a la superproducción de la década de los setenta, en la que cayeron para siempre muchos de los títulos clásicos y de las revistas nacidas en la década anterior. Pese a ello, aparecieron nuevas publicaciones que lograron sobrevivir, tal y como recogen Los tebeos de nuestra infancia , entre las cuales se encuentran Esther , la colección de álbumes Olé! y todos los productos relacionados con Mortadelo y Filemón, que consiguieron mantener la actividad editorial del tebeo viva en Bruguera hasta 1986. El libro incluye 360 páginas a todo color y un DVD con más de trescientas imágenes en las que los lectores más maduros se pueden recrear recordando la felicidad que les reportó en su infancia al releer una y mil veces las historietas de los tebeos, ya fueran de primera o de segunda mano, comprados o prestados.

tracking