EL INVENTO DEL MALIGNO
Tetas
CON PERDÓN, o sea, pero es que lo nuevo de Telecinco se llama así, Sin tetas no hay paraíso , y adjudicar el titular de Paraíso a una columna sobre esta serie resultaría un tanto equívoco. Tetas , pues. Las tales son las que la protagonista no tiene o, más precisamente, las que no tiene en el tamaño y porte adecuado. Adecuado, ¿para qué? Para entrar en el paraíso, que, según parece, es como se llama aquí a la vida muelle del derroche y el lujo. El lado oscuro de ese paraíso es que a cambio hay que matar, prostituirse, traficar con drogas y demás variantes del hampa, y aquí es donde se complican las cosas. El espejismo de la vida fácil oculta una selva de hienas y de zorras, pero las protagonistas, que son inexpertas jovencitas de barrio pobre, no son capaces de descubrirlo hasta que ya es demasiado tarde; en la otra acera del drama, la policía vigila, aunque no sin ambigüedades. Y bien, eso es todo lo que cuenta Sin tetas no hay paraíso . A Grundy y Telecinco, que son las que han puesto la manufactura y la pasta en la elaboración del producto, hay que reconocerles que han hecho bien las cosas: buena puesta en escena, localizaciones bastante creíbles, notable en atrezzo, una cierta atmósfera de serie lujosa y tal. Tampoco está mal escogido el reparto; los actores, al menos a juzgar por este primer episodio, parecen bien dirigidos, esto es, que hacen lo que tienen que hacer. Sirva eso para proclamar que