EL INVENTO DEL MALIGNO
No es para todos
NO TODO el mundo vale para el negocio de la televisión, para entretener en televisión. Hay personas que sólo sirven para ser famosas. Por ejemplo, Mar Flores. El miércoles, meses después de que le dedicaran un Hormigas blancas , acudió a El hormiguero a promocionar Los años desnudos con Candela Peña y Goya Toledo. Menos mal que estaban ambas, porque es difícil encontrar a alguien más soso en un plató de televisión. A no ser que nos remontemos a aquella entrevista a Paquita la del Barrio en Lo más plus que casi aboca al suicidio en directo a sus interlocutores. Pero estas cosas no sólo pasan en España. Horas después de que Mar Flores pisara El hormiguero , las gemelas Olsen iban al programa de Oprah Winfrey en Chicago. Ha debido de ser la entrevista más aburrida de la poderosa estrella de la tele en los más de 20 años que lleva en antena el espacio vespertino (y no porque no saltaran en el sofá como Tom Cruise). Le han caído las críticas, claro. Vale que la maquinaria de las magnates Olsen exigiría la exclusión de ciertos asuntos (los desórdenes alimenticios de Mary Kate o su relación con Heath Ledger), pero lo increíble es que Oprah haya tragado (aquí Falete impuso lo mismo y los periodistas le preguntaron lo que quisieron en la tele sobre su ex novio escuchimizado y ex secuestrado). Aunque viendo la entrevista a las gemelas, daba toda la impresión de que Oprah se la estaba tomando a chufla y riéndose de ellas. Es decir, ¿no me dejáis preguntar sobre lo que todo el mundo quiere saber? Pues ahora veréis. Oprah no ha sido nunca una entrevistadora extraordinaria, pero lo de Mary-Kate y Ashley ha sido de antología. Parecía una parodia: ¿Cómo es ser vosotras? ¿A qué hora os levantáis? ¿Qué tomáis para desayunar? Bagels (una especie de tostada) y café. ¿Tostáis los bagels ? ¿Qué le ponéis? ¿Y qué echáis al café? Leche de soja. Lo anterior no es una aproximación, es exactamente parte de la profunda conversación. Y lo mejor era la seriedad de Oprah al interesarse por los bagels . Pero sigue habiendo esperanza. Ver a dos tipos hablando puede ser fascinante. Sólo hay que recuperar la entrevista de Fernando Sánchez Dragó al escritor Jaime Bayly con motivo de El canalla sentimental , su último libro, en Las noches blancas (Telemadrid). Jaime Bayly es de los que sí sirven para la tele.