Diario de León

EL INVENTO DEL MALIGNO | ROSA BELMONTE

Y ahora, unos porritos

Publicado por
ROSA BELMONTE
León

Creado:

Actualizado:

SAMANTHA VILLAR mostró anoche en Cuatro sus 21 días sin comer (solo té, agua y azúcar). Era la segunda entrega del programa después del éxito de Entre cartones , que no trataba sobre una binguera sino sobre gente que duerme en la calle. El viernes empezó comiendo, sopando pan, chupándose los dedos y preguntándose por qué se somete alguien a la tortura de no comer.

Vale que no se refería a ella, pero la respuesta la pone a huevo: para hacer un programa de televisión. No se trata de un espacio con niveles de morbo preocupantes, pero sí con altas dosis de inutilidad y de nada nuevo bajo el sol. Ya hemos visto antes reportajes de sin techo o de personas con trastornos alimentarios. Y también hemos visto experimentos de valientes narcisistas en carne propia. Uno, Super Size Me , el documental para el que Morgan Spurlock se pasó un mes alimentándose de hamburguesas, nuggets y refrescos. Otro, How High Can I Get? (¿Cuánto puedo subir?), documental de la BBC donde la periodista Nicky Taylor fumaba marihuana en cafés de Ámsterdam y después se inyectaba THC, el componente principal del cannabis que más se vende ahora (más fuerte que lo que se fumaba en los años hippies) y que se relaciona con trastornos psíquicos. Ah, Samantha Villar anunció ayer que para la siguiente entrega va a fumar porros durante 21 días.

Vuelvo al ayuno. Sus sensaciones: tristeza, dolores de cabeza, mareos, fijación por la barriga («me queda una chichilla ahí y tengo que admitir que me cabrea»), obsesión por mirarse al espejo, vaqueros que se le quedan grandes, lloros... Todo mezclado con las opiniones de los médicos, las visitas a centros especializados y las experiencias de las verdaderas enfermas (y un enfermo).

Como Samantha Villar tiene «billete de regreso» a su vida, lo de empotrarse en las vidas de los otros no impresiona, pese al mérito (inútil) de la chica. No sé, quizá tengo prejuicios y estoy contaminada. Cada vez que la veo me echo a reír acordándome de cuando murió Juan Pablo II y Ana Blanco, conduciendo el Telediario desde Roma, conectó con ella. Bueno, conectó «con Samantha Fox» (la Villar casi se muere de risa). A todo esto, como para darnos la razón, antes de anunciar lo de los porros, dijo: «Lo que tengo superclaro es que con esto no se juega».

Pues eso.

tracking