La Sinfónica de León somete a «consulta» su continuidad
Los músicos piden al Ayuntamiento que apoye a la orquesta
La Sinfónica de León está «desaparecida». La orquesta, fundada en 1962 por el maestro Odón Alonso, que en los últimos siete años ha tenido su propio ciclo de conciertos en el Auditorio, vive sus horas más bajas desde que el Ayuntamiento acordó, sin dar explicaciones, retirar la subvención que anualmente concedía a esta formación musical, lo que, en la práctica, ha sido una sentencia de muerte.
Miembros de la orquesta han entrevistado a expertos, músicos, compositores y directores de orquesta para que valoren la trayectoria de la sinfónica en sus casi cincuenta años de existencia y expresen su opinión sobre la exclusicón de la Odón Alonso de la programación de conciertos del Auditorio. El violinista, profesor y director de orquesta Amayak Dourgarian, que ha dirigido en cuatro ocasiones a la Odón Alonso, asegura que esta orquesta «es de gran importancia para la ciudad. La supresión de actividades culturales resulta empobrecedor para la ciudad y decepcionante para el público, que siempre ha mostrado tanto interés por esta orquesta». El recién elegido eurodiputado y catedrático de Derecho Administrativo, Francisco Sosa Wagner, un gran aficionado a la música y abonado del Auditorio, considera «un atropello» que la Sinfónica haya sido excluída de la programación del Auditorio. Pide apoyo para la Sinfónica de Léon, «como se hace con otras actividades minoritarias». El tenor leonés Ignacio Encinas califica de «catástrofe total» la desaparición de la Sinfónica del programa del Auditorio. En similares términos se expresa el director de orquesta José Luis Temes: «Que León deje de contar con esta orquesta es una catástrofe para la vida cultural de la ciudad». El director Ignacio Yepes, hijo del célebre guitarrista Narciso Yepes, recuerda que «mantener una orquesta de calidad no es tarea fácil, por lo que siempre estará necesitada de apoyo y de reconocimiento». El escultor leonés Juan Carlos Uriarte es aún más crítico y afirma que «los dineros del Ayuntamiento no están para músicas y menos para músicas de buen gusto».