Enigmas
El invento del maligno
C uantas más viejuno-movies veo, más me gusta 23-F. El día más difícil del Rey. Lo digo por la últimas recreaciones de sucesos: El crimen de los marqueses de Urquijo, en TVE; o Paquirri, en Telecinco. Lo de viejuno-movie es por oponerlas a las instant-movies, producciones a contrarreloj de algo reciente ( Soy El Solitario ). En lo de los Urquijo ha dado igual que los hechos hayan reposado durante años. No aporta nada, salvo esa fascinante ucronía de Rosa María Mateo, con su aspecto actual, haciendo una entrevista como la de Jesús Quintero a Rafi Escobedo en la cárcel (Félix Gómez hace de Rafi; la Mateo no sé de qué hace). La última entrega de La huella del crimen sigue la estela de la sentencia («solo o en compañía de otros») jugando con los sospechosos habituales. Supongo que resulta complicado armar una historia atractiva con un material que conocemos demasiado. Por eso quizás en su día sí me gustó Jarabo o El caso de las envenenadoras de Valencia ( con aquella enorme Terele Pávez y la magnífica dirección de Pedro Costa, como en lo de los Urquijo).
Porque pese a su notoriedad, eran sucesos para eruditos del crimen.
Y por eso me sorprendió tanto 23-F . Podía estar protagonizado por el acontecimiento reciente que más literatura ha provocado, pero, por otra parte, tenía un guión con fuste (con licencias fundamentadas) y un reparto insuperable. Y de Paquirri, más de lo mismo. ¿Para qué sirve una miniserie con moscas sobre Paquirri en Telecinco, además de para barrer en audiencia? Para soltar estopa a la Pantoja. Que no me extraña que se haya ido a «Méxicos», que diría Josema Yuste imitando a la Cantudo (o a ella misma). Es como para irse a «Nueva Zelandas».
Cuanta más ficción española veo, más me gusta Gran hermano. Con esa Nagore expulsada el jueves con el mayor porcentaje de la historia del programa (un 95%). Y no me explico por qué. Vale que es una mala pécora, pero no más insoportable que botarates anteriores. La mayores broncas las ha tenido en la cocina (con uno que metía pan con mantequilla en el tostador o con otro que rascaba la bandeja del horno como para rallarla de por vida). Una mezcla mutante entre Bree van de Kamp y Joan Crawford. Pero ese porcentaje es muy raro. ¿Manipulación de la cadena? Esto sí es un enigma y no lo de los Urquijo.