Parar a sus dos cañoneros: Jicha y Andersson, otra de las claves
A pesar de la baja de su gran estrella Karabatic, el Kiel forma un bloque compacto donde destaca especialmente el poder ofensivo de su primera línea. Un poder personificado en dos jugadores de altura: el sueco Kim Andersson y el checo Filip Jicha. Dos metros el primero y 2,01 el segundo. Magníficos lanzadores y muy difíciles de parar para cualquier defensa.
De hecho, en el choque de ida fueron la pesadilla del meta Alilovic. Andersson acabó el partido con ocho goles y Jicha hizo siete. Prácticamente el cincuenta por ciento de su equipo.
Pararles o al menos minimizar su capacidad goleadora será el gran reto de la defensa leonesa para esta jornada, fundamental para su devenir en la competición europea.
Pero el peligro germano no se reduce sólo a ellos. Sus extremos son auténticas balas y su portería la defiende uno de los mejores metas del mundo: el francés Omeyer, un portero que si para los primeros tiros y coge confianza desmoraliza a cualquiera.