balonmano. Liga de campeones
Se merecieron una alegría

El Palacio registró ayer un gran ambiente para empujar al Ademar en Europa.
La ocasión lo merecía y no fallaron. Con 5.000 aficionados en las gradas, el Palacio de los Deportes registró no sólo una gran entrada; también un gran ambiente para empujar al equipo en su andadura europea.
En los peores momentos volvió a escucharse uno de los gritos de guerra de la marea ademarista: «¡Sí se puede!», frase que siempre actúa como revitalizante del equipo cuando éste más lo necesita. Como reconoció al final el propio técnico Jordi Ribera: «Fue una pena no darles la alegría que se merecían».