ciclismo. vuelta a castilla y león
Antón reina en El Morredero
El ciclista del Euskaltel se impuso a Contador, Mosquera y Soler con un ataque a falta de dos kilómetros para la línea de meta y toma ventaja para la contrarreloj de hoy en Ponferrada

Igor Antón levanta el puño celebrando su victoria en el alto de El Morredero, a cerca de 2.000 metro
La etapa reina de la XXV edición de la Vuelta a Castilla y León no defraudó a nadie. El Morredero esperaba a los ciclistas con su peor cara, marcada por el fuerte viento y el aguanieve que caía en la cima. Bajo estas adversas circunstancias, el corredor del Euskaltel Igor Antón se impuso al mismísimo Alberto Contador con un ataque a falta de dos kilómetros para la meta.
La etapa había comenzado tranquila, tanto que el pelotón pasó agrupado por el primer puerto de la jornada, el Alto de Foncebadón, de primera categoría. Ángel Vicioso coronó en primer lugar y en la bajada hacia Molinaseca se produjo la primera escapada, protagonizada por otro Euskaltel, Jorge Azanza, que llegó en solitario al Alto de Onamio.
Su aventura terminó en Castropodame y, poco antes de entrar en Ponferrada, Kwiatkowski (Caja Rural) y Blázquez (Orbea) dejaron el grupo para llegar en solitario a las faldas del Morredero, con el Astana tirando por detrás en su persecución.
A falta de 17 kilómetros para la meta, el grupo alcanzó a los dos escapados y comenzaron a desatarse las hostilidades. Mikel Landa (Orbea) fue el primero en saltar, una aventura que duraría hasta llegar a San Cristóbal. Fue entonces cuando Mosquera (Xacobeo Galicia) se escapó del grupo, seguido por Contador, Machado y Antón.
A nueve kilómetros para el final, Machado no pudo aguantar el ritmo de sus compañeros de fuga, quedándose un trío en cabeza formado por Antón, Contador y Mosquera, a los que pronto se les unió el colombiano Mauricio Soler tras un ataque pleno de fuerza.
Los últimos cuatro kilómetros se convirtieron en una sucesión de ataques entre los cuatro corredores que iban en cabeza. El único que no movió ficha fue Contador, que se limitó a responder los sucesivos intentos de sus compañeros. Tras pasar bajo la pancarta que señalaba los últimos dos kilómetros de carrera, Igor Antón consiguió abrir hueco y emprendió camino en solitario hacia la meta. Contador intentó alcanzarle cuando quedaba un kilómetro, pero ya era demasiado tarde y el corredor del Euskaltel llegó en solitario a la línea de meta con trece segundos de ventaja sobre Soler, que fue segundo, Contador, tercero, y Mosquera, cuarto.