MONTAÑISMO. PALABRA DE TODO UN EXPErto
Calleja descarta culpables
El montañero leonés califica de injustas las acusaciones sobre algunos compañeros en la muerte de Calafat en el Annapurna

Jesús Calleja (d) coincidió con Calafat (c) en tres expediciones.
El montañero leonés Jesús Calleja calificó ayer las acusaciones vertidas sobre la posible responsabilidad de algunos compañeros en la muerte del alpinista Tolo Calafat, en el Annapurna, como de «sillón de salón de casa» y no se corresponden «con la realidad de la montaña». El responsable del programa televisivo de Cuatro «Desafío Extremo» ha considerado que se han vertido acusaciones «injustas y carentes de lógica y argumentos», tras lo que ha puntualizado que en montañas tan peligrosas como el Annapurna «el que decide afrontarla es responsable del riesgo que asume y todos saben que puede estar entre las cinco actividades de más alto riesgo en este campo».
De hecho, Calleja ha recordado que a la cima nepalí de más de 8.000 metros se le conoce en el mundo del alpinismo como «la trituradora», porque «las estadísticas demuestran que uno de cada dos o tres escaladores corre el riesgo de morir en el intento». Para Calleja, que coincidió con Calafat en tres expediciones al Everest, Cho-Oyu y Lohtse, «no hay duda de la excelente relación de amistad profunda que sentían Oiarzabal y Pauner por Tolo, un personaje querido por todos por su enorme carisma y calidad humana». Por eso ha insistido en que para haber tenido alguna opción de rescatar con vida a Tolo Calafat «habría que haber contado con un equipo para poder ayudarle a recuperarse para bajar por sus medios, porque en las condiciones en las que se baja de una cumbre como ésta casi se va muriendo sobre la montaña y las fuerzas están al límite».