Diario de León

Reportaje | fermando j. pérez

Y ahora, ¿qué?

Por ahora Edurne Pasabán sólo disfruta del momento y no piensa en el futuro aunque el Everest sin oxígeno se asoma a su próximo objetivo para el año 2011

Edurne Pasabán conquistó la cima del Shisha Pangma y se hizo con su decimocuarto «ochomil&raqu

Edurne Pasabán conquistó la cima del Shisha Pangma y se hizo con su decimocuarto «ochomil&raqu

Publicado por
León

Creado:

Actualizado:

Los alpinistas son de otra especie. Y si el objetivo no es sólo subir alguna de las montañas más altas del planeta sino todas, el empeño absorbe todas sus energías y tiempo, mucho tiempo, hasta el punto de no pensar en nada más. Así que cuando logran alcanzar esa meta, a los inmediatos sentimiento de emoción y felicidad les suelen suceder otros más intangibles de vacío e incredulidad. Hasta que por fin, lejos ya de los focos y los agasajos, llega la gran pregunta: ¿Y ahora, ¿qué?

Edurne aún está en la primera fase. Ayer martes mismo llegó al campo base y ni tan siquiera ha pisado la civilización. Todavía tardará unos días en bajar de esa nube en la que se subió ayer en la cima del Shisha Pangma. «¿El futuro? Qué preguntas me haces ahora. De momento voy a disfrutar de este momento, lo voy a celebrar con mis compañeros y mi familia y ya llegará el momento de hacer planes», aseguraba este martes la alpinista con los pies recién puestos en el campo base.

Sin embargo, tras la fiesta y el homenaje, dos proyectos comenzarán a llenar su cabeza más pronto que tarde. Ambos, por cierto, dejaron de ser un secreto hace ya tiempo: el Everest sin oxígeno y la maternidad.

Para el del Techo del Mundo incluso ya hay fecha: la próxima primavera. Edurne quiere sacarse «esa espina del Everest» y de paso completar los 14 ochomiles sin oxígeno. «Cuando los subí hace ya nueve años no tenía la experiencia que tengo ahora. No sabía si podía hacerlo sin oxígeno. Ahora ya sé que puedo», explica. Así que su «decimoquinto ochomil», como aseguró a este periódico en una entrevista hace un año, no será la maternidad, que deberá esperar, de nuevo, un poco más.

¿Y después? Además de seguir con la gestión del agroturismo y restaurante que tiene en Zizurkil, la tolosarra no quiere perder su vinculación con la montaña, «porque es mi vida». Le gustaría poder trasladar a otras personas su experiencia vital en los 14 ochomiles para que les sirva de ayuda en su día a día. En realidad, esto lo viene haciendo ya en los últimos años con las conferencias que imparte, principalmente en empresas, sobre motivación y trabajo en equipo.

tracking